“No amemos de palabra sino con obras”, con este lema el Papa Francisco ha convocado la I Jornada Mundial de los Pobres que se celebrará el próximo domingo 19 de noviembre de 2017

El 13 de noviembre del año pasado se celebró en la Basílica de San Pedro el Jubileo del Año de la Misericordia de las personas marginadas a la vez que se cerraban en las iglesias de todo el mundo las Puertas de la Misericordia. Como signo de que sólo se cerraban las puertas de los templos y no las de la Iglesia, al finalizar la homilía el papa Francisco manifestó su deseo de que “quisiera que hoy fuera la «Jornada de los pobres»”. De esta manera, espontáneamente, surgió la Jornada Mundial de los Pobres, que este año tiene lugar por vez primera.

En el Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de los Pobres, “aporta un elemento delicadamente evangélico y que completa a todas, las demás Jornadas, en su conjunto, es decir, la predilección de Jesús por los pobres”. Como insiste Francisco en el lema, “el amor no es cuestión sólo de palabras sino de obras“, porque como dice san Juan: “Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras” (1 Jn 3,18).

El objetivo de la Jornada es dar espacio “un verdadero encuentro con los pobres y dar lugar a un compartir que se convierta en un estilo de vida” que “produce alegría y serenidad espiritual, porque se toca con la mano la carne de Cristo”. El propósito del Papa es muy claro: “Invito a toda la Iglesia y a los hombres y mujeres de buena voluntad a mantener, en esta Jornada, la mirada fija en quienes tienden sus manos clamando ayuda y pidiendo nuestra solidaridad. Son nuestros hermanos y hermanas, creados y amados por el Padre celestial”.

La misión de la Iglesia es precisamente prestar atención a las múltiples pobrezas que sufre la humanidad: económica, moral y espiritual. Por eso es tan precioso el testimonio de los misioneros y las misioneras que han entregado su vida para hacer visible la preocupación de Dios por los pobres. Ellos dejan su vida cada día con sus gestos, sus acciones, sus actitudes… amando no sólo de palabra sino también de obra. De esta manera permiten, en palabras del papa Francisco, “entender el Evangelio en su verdad más profunda”.

Termina Francisco su mensaje para la Jornada expresando su deseo que “esta Jornada Mundial de los Pobres se establezca una tradición que sea una contribución concreta a la evangelización en el mundo contemporáneo”. La Iglesia cuenta con los misioneros que han hecho de cada un de sus días en este mundo un encuentro con Cristo en la pobreza de sus hermanos.

¿Quieres conocer el testimonio de misioneros que entregan su vida sirviendo a los más pobres? https://www.omp.es/testimonios/