OMPRESS-MÉXICO (31-03-20) Para este próximo viernes 3 de abril, el último de Cuaresma, el conocido como Viernes de Dolores, la Iglesia en México convoca a un día nacional penitencial para pedir al Señor “la salud espiritual y corporal”. En la nota de la Conferencia Episcopal, los obispos de México convocan a “vivir toda esta Jornada con un Ayuno (según las disposiciones establecidas) y a participar, por medio de las plataformas digitales, en una Hora Santa Penitencial, en la que, a la luz de la Palabra de Dios que nos llama a la conversión, haremos juntos un acto de contrición perfecta”.

“Les invitamos a orar, presentándonos delante del Señor y suplicándole su auxilio a Él, nuestro intercesor ante el Padre en esta grave contingencia que todos sufrimos, con actitud de humildad y confianza, pidiéndole por el perdón de nuestros pecados, para que nos obtenga la salud espiritual y corporal que todos los pueblos necesitamos”. Y ruegan “a Santa María de Guadalupe, salud de los enfermos y refugio de los pecadores, que nos alcance las divinas gracias y promesas de su Hijo Jesucristo”.

Se ha preparado un subsidio para celebrar esta jornada penitencial en el que se invita a perseverar en los deberes del propio estado de vida, a unir los propios dolores a los de Cristo y, en el caso de los sacerdotes y consagrados, a vivir particularmente la abnegación y anonadamiento. Se recuerda, sobre el sacramento de lo Penitencia que, en la actual situación de pandemia, cuando el fiel se encuentre en la dolorosa imposibilidad de recibir la absolución sacramental, debe recordarse que la contrición perfecta, procedente del amor del Dios amado sobre todas las cosas, expresada por una sincera petición de perdón (la que el penitente pueda expresar en ese momento) y acompañada del firme propósito de recurrir cuanto antes a la confesión sacramental, obtiene el perdón de los pecados, incluso mortales”. Es, por ello, que se propone a todos los fieles que se sumen a esta Hora Santa Penitencial, un acto de contrición perfecta, con la petición y esperanza de muy pronto tener acceso al Sacramento de la Penitencia.

Se procurará, explica el subsidio, que cada diócesis, según las indicaciones del Obispo diocesano, establezca la modalidad de esta Hora Santa, sea una única en la Catedral o en por parroquia, la cual pueda ser transmitida por medios digitales para que todos los fieles, desde sus hogares, puedan tomar parte en ella. El subsidio recoge además las Obras de Misericordia, la devoción de los Siete Dolores de María, la liturgia de la Hora Santa, además de un examen de conciencia guiado que ayude a cada uno a lograr esa contrición perfecta.