OMPRESS-VALENCIA (5-07-19) Ayer por la tarde partían de Valencia Bárbara y Ana María, dos jóvenes que participarán en una experiencia de verano misionero. Su destino Honduras. Tras ellas, el domingo partirá rumbo a Mozambique el primero de los grupos de jóvenes misioneros que acudirán allí este verano. Este está compuesto por Miriam, Laia, Inés y María.

Estas chicas no son ni mucho menos las únicas que partirán a vivir un verano misionero desde Valencia. Siete jóvenes viajarán rumbo a Lima para ayudar en el colegio Santo Tomás de Valencia que hoy cuenta con cerca de 700 niños de los barrios pobres surgidos en los cerros del norte de la capital. Allí, ofrecerán su apoyo en las aulas por las mañanas, realizando labores de refuerzo escolar por las tardes, así como colaborando con las labores pastorales propias del colegio. Además, el colegio es parroquial, y en esta ayudarán en la catequesis tanto de niños como de jóvenes.

En Honduras las Hermanas del Sagrado Corazón acogerán a seis voluntarios. Las dos chicas que partieron ayer, y otros cuatro jóvenes más en agosto, que aportarán su granito de arena en Nuevo San Juan, una colonia formada tras el paso del huracán Mitch en 1998. Es donde las hermanas llevan a cabo el proyecto “Casa de la esperanza”, en apoyo a los colectivos más desfavorecidos y afectados por la pobreza del lugar, principalmente niños, jóvenes y mujeres. Aquí colaboran principalmente con la pastoral juvenil y de infancia, pero también acompañan a las hermanas y sacerdotes a algunas comunidades más alejadas; colaboran con el dispensario médico así como con el comedor que llevan las hermanas; apoyan al colegio público…

Otro grupo de cinco jóvenes partirá, a finales de julio, a la República Dominicana, a la diócesis de San Juan de la Maguana. En esta, se vincularán los primeros días a la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, en Azua. Allí, colaborarán en un centro educativo de La Bombita y realizando actividades y catequesis para niños y jóvenes. Después, acudirán al centro educativo “Aventura” donde colaborarán en labores educativas así como acompañando a los estudiantes, familias y profesorado del mismo.

La parroquia de Nuestra Señora de la Merced de Xai-Xai será el destino de quienes vayan a Mozambique. Es una parroquia extensa con once comunidades, en la que se mantiene un comedor donde desayunan y comen más de doscientos cincuenta niños y adolescentes que acuden a la escuela. En el Barrio 2013, se ha abierto una guardería donde atienden a alrededor de cien niños entre tres y cinco años. Además, los mercedarios ya cuentan con tres “casas da criança” donde acogen a niños y adolescentes que viven en la calle, con la ayuda de algunas mujeres. A esta misión acudirán ocho jóvenes entre julio y agosto llenos de energía y amor para compartir. También tres jóvenes acudirán al barrio de Ontupaia, en Nacala, para colaborar en labores educativas con las Hijas de la Caridad.

Un año más, acudirá el delegado de Misiones de Valencia, Arturo García, junto a seis jóvenes -cinco de ellos seminaristas- a Ecuador, primero al Vicariato Apostólico del Puyo y luego a Manta, donde durante más de un mes brindarán su apoyo a la labor que realiza el misionero valenciano Ramón Peris. Tres de los seminaristas que en otros veranos han acudido a Ecuador, irán a Cuba, a participar en agosto en las misiones que la diócesis de Santa Clara realiza en Banau, en la que participarán casi un centenar de personas. Jóvenes acudirán a las comunidades, acompañados de un seminarista o religiosa cubanos. Es una misión “puerta a puerta”, en la que se invita a la gente a participar en las celebraciones que organizan o en encuentros formativos; se hacen catequesis y juegos con valores para niños; se visitan de enfermos; etc.