OMPRESS-MADRID (6-05-19) El XVI Encuentro Misionero de Jóvenes organizado por las Obras Misionales Pontificias ha tenido lugar en El Escorial, Madrid, del 3 al 5 de mayo de 2019. Han participado 130 jóvenes de toda España convocados en torno al lema “Juntos somos misión”. Rubén Mora Ruano, de la diócesis de Getafe, comparte lo vivido en este encuentro:

“Todo comenzó con un testimonio de esos que jamás te dejan indiferente. Un testimonio hecho canción que fue capaz de romper mis esquemas. El rapero Grilex nos desveló su proceso de transformación y el encuentro inesperado que tuvo con Dios cuando no hallaba en su vida razón alguna para creer. A través de su gran pasión consiguió llenarme de júbilo, entusiasmo y fe. Fue un gran comienzo que logró ponerme en sintonía con lo que iba a vivir durante el encuentro.

Si tuviera que escoger una palabra que exprese lo que he sentido durante estos dos días elegiría la palabra Unidad. Todas las experiencias compartidas me han llevado a una reflexión profunda de esta realidad y a ser mucho más consciente de la importancia que tiene en la vida de un cristiano. La Unidad de las individualidades es clave en la misión. Unir los mejores dones de las personas para dar a conocer a Dios a todo el mundo es indispensable y es una necesidad. También lo es darse cuenta de que las apariencias y los prejuicios que intentan separarnos unos de otros son meras ilusiones. Ser consciente de esto nos ayuda a comprender profundamente el lenguaje de Dios.

En los momentos de oración, en las reuniones grupales, en esa divertidísima feria misionera y en la conversación personal que mantienes con personas ya conocidas o que acabas de descubrir, he sido plenamente consciente de la Unidad. He observado como las diferentes melodías de Dios que somos cada uno de nosotros se expresaban genuinamente en total armonía hablando un mismo lenguaje: el Amor. Y es que la Unidad es Dios y Dios es Amor. Y ese es el mensaje que debemos hacer llegar los cristianos a los demás. Si esta idea se propaga y se interioriza creo que otro mundo será posible.

Animo a todas las personas que tengan la inquietud de la misión a participar en los próximos encuentros. Es una experiencia única donde aprender, descubrir, compartir y conocer a gente maravillosa que Dios pone en tu camino.

No quiero terminar sin agradecer a Obras Misionales Pontificias la oportunidad que nos da cada año de poder vivir algo tan bonito como es este encuentro. También quería expresar mi gratitud a cada una de las personas que han participado en este encuentro por todas las cosas maravillosas que me han transmitido. ¡Muchísimas gracias de todo corazón!”.