OMPRESS-MADRID (15-09-20) La Audiencia Nacional de España ha condenado al coronel Inocente Montano como uno de los responsables de la masacre de los jesuitas en la Universidad Centroamericana (UCA) en 1989, en un juicio abierto por los familiares de los jesuitas españoles. El juicio comenzó el pasado 8 de junio, 31 años después de que tuvieran lugar los asesinatos. Aquellos asesinatos – el de 6 jesuitas, una trabajadora y su hija – tuvieron lugar en el campus de la UCA, el 16 de noviembre de 1989.

La Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) hacía público un comunicado valorando la importancia de esta condena “para el avance de la justicia en el caso”, porque este proceso ha prestado un “extraordinario servicio a la verdad. A través de las pruebas y los testimonios presentados, ha quedado patente el sistema de encubrimiento e impunidad que ha manejado la Fuerza Armada, y en cierto modo el Estado salvadoreño, frente a las gravísimas vulneraciones de los Derechos Humanos cometidas durante la guerra civil en El Salvador”, que entre 1981 y 1992 provocó casi 80.000 víctimas. Por otro lado, señala el comunicado, “tenemos la confianza que la resolución de este juicio en España ayudará tanto a la conciencia nacional como al sistema judicial salvadoreño a dar pasos reales en favor de la verdad y la justicia, no solo en el denominado caso jesuitas, también en todos los casos pendientes de graves violaciones a los Derechos Humanos”. No obstante, “las condenas judiciales por homicidio o terrorismo nunca son motivo de alegría. Expresan la triste realidad de un pasado y lo peor de la condición humana, su capacidad de ofender gravemente a la vida y romper con la fraternidad, a la que la humanidad está llamada. Pero son un reconocimiento formal, legal y democrático de la verdad y un estímulo y garantía de no repetición de estos actos inhumanos”. Por eso, desde la UCA señalan que seguirán “trabajando con esperanza e ilusión, para contribuir a una nueva realidad donde el amor, la reconciliación y la justicia sean valores esenciales”.

Por su parte el provincial jesuita en nuestro país, el padre Antonio España SJ, señalaba su satisfacción ante la sentencia, aunque ha recordado que “los jesuitas hemos expresado nuestra disposición a perdonar a quienes planearon y ejecutaron ese horrendo crimen, pero antes es necesario que se reconozcan los hechos, se esclarezca la verdad y se determinen las responsabilidades correspondientes”.