OMPRESS-ROMA (18-06-18) En el rezo del Ángelus de ayer en la Plaza de San Pedro, hacía referencia el Papa Francisco a las parábolas del Reino de Dios recogidas en el Evangelio del Domingo. La conclusión que saca es que “la autenticidad de la misión de la Iglesia, no viene del éxito o de la gratificación de los resultados, sino del seguir adelante con la valentía de la confianza y de la humildad del abandono en Dios. Seguir adelante en la confesión de Jesús y con la fuerza del Espíritu Santo. Es la conciencia de ser instrumentos pequeños y débiles, que en las manos de dios y con su gracia pueden cumplir obras grandes, haciendo avanzar su Reino que es ‘justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo’. La Virgen María nos ayude a ser sencillos, a estar atentos, para colaborar con nuestra fe y con nuestro trabajo al desarrollo del Reino de Dios en los corazones y en la historia”.

El Papa aprovechó también la oportunidad para recordar la beatificación de María Carmen Rendiles Martínez, fundadora de las hermanas Siervas de Jesús de Venezuela, a la que confió las oraciones de todos por el pueblo venezolano.

Recordó la situación dramática “de las poblaciones del Yemen, ya agotadas por años de conflicto. Hago un llamamiento a la comunidad internacional para que no escatime esfuerzos para llevar con urgencia a las partes involucradas a la mesa de negociaciones y evitar un empeoramiento de la ya trágica situación humanitaria”.