OMPRESS-REPÚBLICA DOMINICANA (28-11-19) “Aventura” es un proyecto educativo que comenzó en la región sur de la República Dominicana. Su nombre completo es “Centro Educativo Vocacional Aventura” (CEVA). Es una escuela católica que pertenece a la diócesis de San Juan de la Maguana, a través de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Sabaneta. Marta del Castillo, psicóloga, misionera de OCASHA-cristianos con el Sur y de la archidiócesis de Madrid vuelve de nuevo a este proyecto, que precisamente inició ella. Marta ha pasado años en la misión – en Bolivia, Chile, Cuba y República Dominicana – pero volvió a España cuando sus padres la necesitaron.

“La vida es una continua aventura, no cabe duda”, cuenta Marta. “Estar colaborando en un centro educativo que lleva este nombre, siempre me ha parecido uno de esos guiños que nos hace Dios en los recodos de nuestros caminos.

Aventura vio la luz en octubre de 2012. Intenta dar respuesta a una necesidad muy concreta de las comunidades de la Cuenca Alta del Río San Juan, en la Cordillera Central de República Dominicana: conseguir terminar la educación primaria y secundaria sin tener que salir de la zona, sin tener que separar familias, sin tener que vivir calladas historias infantiles de dolor…

Es un internado pobre, para niños y adolescentes pobres. En estos 7 años los alumnos se han triplicado. También las ilusiones, los retos, las historias de vida, las posibilidades… Somos una gran familia. A veces, como todas las familias, andamos un poco agobiados por la escasez de recursos, de originalidad, de paciencia. Es entonces cuando, una vez más, resuenan en nuestro interior las palabras de Jesús: ‘No anden agobiados pensando qué comerán… busquen primero el Reino de Dios y su justicia y lo demás se les dará por añadidura’

Aventura es una obra de fe, que tiene la peculiaridad de seguir alimentando la fe de los que allí vivimos. Me considero muy afortunada al poder estar este tiempo en este lugar del mundo. Cuando se llega a mi edad, cada vez se hacen menos planes y dejamos que sea Dios quien los haga en nuestras vidas. Seguiré por aquí hasta que Él quiera. Ya se encargará de hacérmelo saber. Mientras tanto, a disfrutar de esta gran aventura que se llama Aventura. Es parte del ciento por uno prometido. ¡Qué suerte tenemos los misioneros! Gracias, Señor por el regalo de la vocación”.

OCASHA-CCS es una asociación de misioneros laicos al servicio de los pueblos del sur y una vía para que nuestras diócesis puedan dar respuesta a la vocación misionera del laicado, desde 1957.