OMPRESS-PAKISTÁN (27-05-20) “Nuestra gente está hambrienta. No pueden alimentar a sus hijos”, esta es la dramática petición de ayuda llegada desde Pakistán a la que han respondido las Obras Misionales Pontificias. Los cristianos pakistaníes, el 2% de la población, están entre los que más están sufriendo la pandemia del coronavirus. Además, a la enfermedad y crisis económica se une la discriminación en el reparto de alimentos. La petición de ayuda llegaba directamente del padre Asif John, director nacional de las Obras Misionales Pontificias de Pakistán. En la carta enviada a Roma, explicaba que el número total de cristianos en Pakistán se estimaba en cuatro millones, el 2% de la población, mitad católicos, mitad protestantes, con un pequeño número de cristianos ortodoxos orientales.

El padre Asif se extendía explicando cómo “la mayoría de los cristianos viven bajo el umbral de pobreza, se dedican a limpiar alcantarillas o portadores contratados sólo por un día. Un gran número de cristianos se encuentra en zonas remotas o aldeas, donde hay pocas instalaciones sanitarias, y con tasas de alfabetización muy bajas”. En cuanto a los cristianos que viven en las ciudades, la mayoría también vienen “de aldeas remotas buscando oportunidades de vida” y acaba viviendo en zonas de chabolas. Al vivir en estos asentamientos ilegales “suelen quedar fuera de los esquemas del gobierno y de las organizaciones de ayuda”.

Si ya era difícil la situación antes del covid-19, ahora, simplemente, es desesperada, con semanas sin trabajo y sin ingresos. Para recibir los “packs” de ayuda del gobierno es necesario registrarse pero muchos, en estos “slums”, cristianos o no, ni siquiera saben cómo hacerlo.

En su carta el padre Asif contaba que hacía dos días se habían rechazado las cartas de racionamiento para los no musulmanes. La razón dada es que el Zakat, la limosna islámica y uno de los cinco pilares del Islam, se reservaba a los musulmanes. “Los cristianos rogaban en vano por comida”. Por eso la Iglesia “está recibiendo innumerables peticiones de ayuda en esta emergencia, de su propia comunidad y de otras minorías. Algunas ONGs han negado ayuda alimentaria a los pobres hindúes y cristianos. Nuestra gente está hambrienta. No pueden alimentar a sus hijos”.

Es a estas personas, para comprar alimentos, a quienes han ido dirigidas la ayuda enviada por las Obras Misionales Pontificias. Esto gracias a la generosidad de tantos católicos del mundo que han apoyado el Fondo de Emergencia Internacional, creado por el Papa Francisco a través de Obras Misionales Pontificias, una ayuda que ya está llegando a las comunidades afectadas en los países de misión a través de las estructuras e instituciones de la Iglesia.