OMPRESS-REPÚBLICA CENTROAFRICANA (25-09-20) El nuncio apostólico en la República Centroafricana ha agradecido las ayudas enviadas directamente desde España, por las Obras Misionales Pontificias, dirigidas a paliar la situación que viven los niños del país. Agradecía las ayudas llegadas de Infancia Misionera, precisamente en un año en que esta Obra Pontificia ha centrado sus esfuerzos de animación de los más pequeños en que tomen conciencia de la realidad de los refugiados internos y externos con su campaña “Con Jesús Niño a Egipto”. Y es que la República Centroafricana es uno de los países más desgarrados por esta tragedia.

Según ACNUR, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, en la República Centroafricana hay 792.584 refugiados centroafricanos que han tenido que huir por la violencia de los grupos armados que controlan el país. Estos refugiados permanecen en los vecinos Camerún, Chad, República Democrática del Congo, República de Congo y, en menor medida, en Sudán y Sudán del Sur. A estos refugiados ad extra se suman los desplazados internos: 684.004 personas se han visto obligadas a huir dentro del país, buscando sobrevivir.

Como es práctica en la operativa de las Obras Misionales Pontificias, las Iglesias de todo el mundo se ayudan unas a otras, poniendo en un fondo común todo lo recaudado por las diversas Obras. Luego comienza la distribución según las necesidades de las Iglesias jóvenes, enviándoles el dinero directamente desde donde se ha recaudado. Así a las Obras Misionales Pontificias de España le tocó enviar en agosto 25.000 euros de Infancia Misionera para los niños de la República Centroafricana.

El nuncio de su Santidad en el país africano, el español Santiago de Witt, ha enviado una carta agradeciendo, en nombre de las diócesis centroafricanas, las ayudas enviadas, que se suman a las que en su momento se hicieron llegar por la Campaña del DOMUND y por la de Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, para ayudar a las vocaciones sacerdotales y religiosas. En su carta aprovechaba la ocasión para agradecer a la Dirección Nacional de las OMP en España, “el esfuerzo y la dedicación prestada a esta causa tan esencial en la vida de la Iglesia y que nos toda tanto en las entrañas, y por supuesto, la generosidad de tantos creyentes que hacen posible y visible el acompañamiento a estas jóvenes Iglesias que todavía necesitan el apoyo y el aliento de sus Hermanas Mayores”.