OMPRESS-ALEMANIA (8-01-21) Todos los años, un grupo de niños, representando a miles de “Cantores de la Estrella” alemanes tienen un encuentro con la canciller en el que le cuentan el apoyo que dan a niños de todo el mundo. Este año en el encuentro – inevitablemente online – Merkel les ha agradecido sus bendiciones y la esperanza que dan en estos tiempos difíciles.

Es una tradición en Alemania que, en los días que preceden a la Epifanía, los niños, vestidos de Reyes Magos, los conocidos “Sternsinger”, los “Cantores de la estrella” de Infancia Misionera, llamen a las puertas de los hogares llevando la bendición del recién nacido. Desde que esta tradición comenzara en 1959, la “Aktion Sternsinger”, la “acción de los Cantores de la Estrella”, se ha convertido en la campaña de solidaridad infantil más grande del mundo destinada a los niños. Todos los años, los pequeños, vestidos de Reyes Magos – de hecho la campaña se llama oficialmente Dreikönigssingen (el canto de los tres reyes) –, con la estrella y sus villancicos, llaman a la puerta de las casas alemanas. Llevan en una pegatina la bendición C + M + B (Christus Mansionem Benedicat – Cristo bendiga esta casa) y recogen donativos para tantos otros niños que viven situaciones difíciles y sufren en el mundo.

Este año, con la pandemia, la tradición se ha interrumpido por primera vez, y las visitas a los hogares se han tenido que organizar de manera virtual: ha habido villancicos cantados para hospitales y residencias de ancianos, se han hecho encuentros virtuales con parroquias y familias, y se ha enviado la bendición “C + M + B” por correo.

Una bendición que tradicionalmente se llevaba también a la “casa” de la cancillería alemana, la sede del gobierno alemán. Desde allí, la canciller Angela Merkel ha tenido un encuentro online con cuatro de los niños Sternsinger de Infancia Misionera. Ellos le han explicado que en los más de 175 años de Infancia Misionera, esta Obra, conocida en Alemania como Kindermissionswerk, no ha dejado de brindar esperanza y ayuda a los niños necesitados de todo el mundo.

La canciller Merkel en su intervención ha manifestado que con mucho gusto les habría vuelto a recibir, pero la pandemia del coronavirus no lo ha permitido. Les ha dado las gracias por su compromiso y por la creatividad que ha tenido la campaña de este año para hacer llegar la bendición a los hogares alemanes. “Como todos los años quisiera agradeceros desde el fondo de mi corazón, vuestro compromiso, tan importante especialmente este año. No sólo dais bendición, dais también esperanza”, les ha dicho. Y ha valorado el lema de este año, muy acertado, Una estrella “más brillante que nunca, ¡el mundo necesita buenas noticias!”.

El año pasado fueron 300.000 las niñas y niños de toda Alemania que llevaron esta bendición y pidieron un donativo. La recaudación de los “Sternsinger” alcanzó los 52,4 millones de euros, que constituye más del 80% de la aportación alemana a la Kindermissionswerk, la Obra Pontificia de Infancia Misionera.