OMPRESS-MOZAMBIQUE (22-04-20) Entre otras actividades esta institución católica está volcada en producir y ayudar a producir la mayor cantidad posible de mascarillas para entregarlas a pacientes, niños de la calle y ancianos. La propagación del coronavirus en África suscita una gran preocupación, en parte debido a la dificultad de encontrar medidas de seguridad efectivas. Por esta razón, los centros de Sant’Egidio se han equipado para poder producir mascarillas en grandes cantidades y distribuirlas especialmente a las personas más vulnerables.

En Mozambique, desde la llegada del Covid-19 han faltado mascarillas protectoras, con frecuencia también para el personal sanitario. En Matola, en las instalaciones del Centro Nutricional de esta comunidad, se está trabajando mucho. Activistas de DREAM – los centros pioneros creados por la Comunidad de Sant’Egidio contra el sida – y Jóvenes por la Paz han unido fuerzas para producir la mayor cantidad posible. Lo mismo sucede en Beira, Nampula y Quelimane. Las autoridades sanitarias de Matola también solicitaron la colaboración de Sant’Egidio para aprender a producirlas para su personal y para el de los hospitales circundantes. Todos los días, los voluntarios de Sant’Egidio reciben visitas para “estudiar” los métodos seguros para producir mascarillas de calidad y así defenderse contra el virus. Gracias a la generosidad de algunas empresas, que han donado materiales y máquinas de coser, ahora es posible aumentar la producción de forma significativa y proteger a muchos, especialmente a los más pobres. Sólo en Beira, se esperan producir 1.500 mascarillas al día.

La entrega de las mascarillas en los diversos centros es también un momento importante para enseñar a los destinatarios cómo usarlas correctamente, así como otras precauciones para evitar el contagio. En las últimas semanas, Sant’Egidio ha dedicado sus esfuerzos, tanto en Mozambique como en Malawi, a crear conciencia sobre las medidas para defenderse del virus, especialmente en las periferias.

En Malawi, aparentemente, la emergencia de coronavirus es muy limitada, pero las pruebas realizadas son pocas y con demasiada frecuencia es difícil verificar la causa de cada muerte. Los números, por lo tanto, dicen muy poco acerca de las infecciones reales. “El número de casos reportados”, confirma Richard Luhanga, director de los laboratorios de los Centros DREAM en Malawi, “puede no reflejar la situación actual, ya que las pruebas todavía no son eficaces y nuestros sistemas de salud no pueden realizar una evaluación en profundidad”. Según informes oficiales del gobierno, casi todos los casos confirmados provienen del extranjero. Aunque las cifras oficiales son bajas, Malawi ha formado un comité gubernamental sobre COVID-19 que incluye ministros y expertos del Ministerio de Salud. Los centros DREAM de la Comunidad de Sant’Egidio ya están trabajando para apoyar el sistema de salud de Malawi.