OMPRESS-BARCELONA (19-02-19) El cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, convoca a la Sagrada Familia a todos los jóvenes de su diócesis el domingo 10 de marzo para comenzar la Cuaresma todos juntos en torno a la Cruz de Camboya.

Se trata de “Siente la Cruz 2019”, un acto que quiere marcar la Cuaresma, como lo hizo el año pasado. En el 2018 fue la Cruz de Mosul, con el sufrimiento de los cristianos de Irak, la que presidió el comienzo de la Cuaresma en la archidiócesis catalana. Este año, será la Cruz de Camboya, con la presencia de Mons. Enrique Figaredo, prefecto apostólico de Battambang. El misionero jesuita acercará la situación de la Iglesia en Camboya y compartirá su testimonio con los asistentes a la Sagrada Familia, con la ayuda a los jóvenes afectados por los daños de las minas antipersona que, desgraciadamente, abundan en este país asiático. La Cruz de Camboya representa a Cristo sin una pierna, recordando el mal que han hecho y hacen las minas antipersona.

La celebración empezará a las 17.00 h en la Basílica de la Sagrada Familia y contará con tres testigos, que acompañan a Mons. Figaredo, que han vivido en primera persona la pérdida; tanto de algún miembro de su cuerpo, como de algún familiar.

Se trata, como explican desde Barcelona, de un acto que quiere poner de relieve la pérdida como una oportunidad de vida y luz. La plegaria y la adoración de la Cruz de Camboya buscarán entregar a la cruz las propias pérdidas para así sanar las heridas. La colecta de este día irá destinada al proyecto de las víctimas de minas antipersona en Battambang.

Mons. Enrique Figaredo nació en Gijón en 1959 e ingresó en la Compañía de Jesús con 20 años. Ha desempeñado su labor misionera en Tailandia y Camboya, donde fue nombrado Prefecto Apostólico de Battambang en el año 2000. Es conocido como “el obispo de las sillas de ruedas”, por su trabajo con los discapacitados víctimas de las minas antipersona.