OMPRESS-REPÚBLICA CENTROAFRICANA (23-05-19) “Una mujer más que da la vida por Jesús al servicio de los pobres”, decía ayer el Papa Francisco, durante la audiencia del miércoles, al referirse a Inés Nieves Sancho. La misionera era asesinada brutalmente en Centroáfrica en la noche del domingo al lunes. Su cuerpo mutilado fue encontrado en la aldea de Nola, en la diócesis de Berberati, al oeste del país. Allí ha vivido desde 1996 y era donde deseaba seguir con su misión a pesar de sus 77 años de edad. Sus agresores la llevaron esa noche de su casa al centro en el que enseñaba costura a niñas de la localidad, donde ha sido asesinada. Los motivos de su asesinato son desconocidos.

Originaria de Burgos, vivía en una pequeña comunidad de la congregación francesa de las Hijas de Jesús de Massac. La hermana Bernadette, desde Francia, recordaba que “durante sus visitas a Massac, la hermana Inés les decía que deseaba regresar a África. Ahora se sentía más centroafricana que europea”. Los funerales se celebraron el martes por la mañana en Berberati y su cuerpo descansará en su querida tierra centroafricana.

El Papa Francisco en la audiencia se dirigió a los fieles de lengua francesa, dada la segunda nacionalidad de sor Inés y los muchos años que trabajó también en Tarn, al sur de Francia: “Quisiera recordar con ustedes hoy, a la hermana Inés Nieves Sancho, una educadora de niñas pobres de 77 años, asesinada de manera brutal en África Central, justo en el lugar donde enseñó a las niñas a coser. Una mujer más que da su vida por Jesús al servicio de los pobres. Oremos juntos”.