OMPRESS-AUSTRALIA (11-06-20) La diócesis de Hobart, en Tasmania, la isla al sur de Australia, lleva siglo y medio publicando The Catholic Standard, un periódico que atesora en sus páginas la historia de este remoto lugar. The Catholic Standard se publicó por primera vez en julio de 1867. Se han querido digitalizar todos estos años de publicación y pronto se podrá acceder a las más de 48.000 páginas que se han publicado desde entonces.

El director del archivo de la diócesis de Hobart, Pru Francis, explicaba a la oficina de información de la Conferencia Episcopal Australiana, que el proceso de digitalización, que se está llevando a cabo, permitirá que la historia del catolicismo en Tasmania esté disponible para todo el público y, al mismo tiempo, preservará las ediciones originales cada vez más frágiles.

“Hay historias fascinantes repartidas por toda la colección”, señalaba. “Durante décadas, las parroquias han tenido sus propios corresponsales informando semanal o quincenalmente. Estos reportajes brindan una visión poco común de la vida parroquial en Tasmania”. “Las Cartas al Director a veces se centraban bastante en torno a un solo tema que recibía atención en varias ediciones de la publicación. La información internacional acercaba también el resto del mundo, y no solo con referencias a asuntos específicamente católicos, era más bien sobre la Iglesia como parte de la historia mundial en aquel momento”. “Se informaba de manera exhaustiva de la historia de las instituciones católicas, incluidas las educativas y de ayuda social, lo que daba lector una idea de las principales iniciativas pastorales. El periódico se financiaba a través de anuncios publicitarios, lo que fue una característica distintiva del periódico, en ocasiones divertida a nuestros ojos del siglo XXI”.

Hubo momentos en los que la publicación se paró y volvió a comenzar; y otras épocas en las que hubo dos publicaciones competidoras, además del Catholic Standard existió el Tasmanian Catholic Standard, que no sobrevivió. Faltan algunas ediciones, especialmente de entre 1891 y 1920, cuando el periódico se llamó Morning Star y luego The Monitor. También hay lagunas a principios de la década de 1940. Se espera que el proceso de digitalización se complete a finales de este mes de junio.

El primer sacerdote llegó a Tasmania en 1821, para atender a los colonos libres y a los convictos deportados desde Europa. Los fieles del padre Philip Conolly llegaban al millar, dispersos por el territorio. En 1844 se creó la diócesis, por lo que el Catholic Standard ha cubierto prácticamente toda la historia, uno de cuyos hitos más importantes fue la consagración episcopal, en 1997, de Adrian Leo Doyle, el primer sacerdote nacido en Tasmania en ser nombrado obispo.