OMPRESS-MADAGASCAR (27-09-19) La misionera Lourdes Alonso Vicente pertenece a la congregación de las Hijas de la Sabiduría. Se encarga de la formación de vocaciones nativas y, desde hace unos meses está en Madagascar, donde ha podido vivir la visita del Papa Francisco. La congregación tiene 19 comunidades y 98 hermanas en la gran isla, siempre cercanas a la gente, con innumerables obras y actividades. La hermana Lourdes cuenta lo que ha significado esta visita para su comunidad:

“Estoy acompañando durante unos meses a un grupo de hermanas de varios países de África que se preparan a la profesión perpetua como Hijas de la Sabiduría. Con ellas, pasada la ebullición de aquellos días que fueron una verdadera locura, prolongamos el bien que nos hizo encontrar al Papa Francisco, compartiendo en comunidad las palabras que nos dejó en sus intervenciones en los distintos encuentros que tuvo en el país. Los hemos impreso y vamos leyendo y meditando juntas para apropiarnos su mensaje. Es una gran riqueza. La gente por aquí resalta lo que dijo uno de los obispos en la eucaristía de Soamandrakizay, es decir la capacidad del Papa Francisco para hablar de una forma profunda y sencilla que los pobres entienden. Y aquí la inmensa mayoría de la gente es extremadamente pobre.

Las hermanas, ya sean de Madagascar o de otros países, han acogido al Papa con gran devoción. Ellas piensan que no lo volverán a ver. Como ellas dicen, Roma está muy lejos, y están muy agradecidas a la Providencia por esta oportunidad.

El Papa Francisco acabó todos sus encuentros pidiéndonos que recemos por él. Ya lo hacíamos pero ciertamente ahora lo hacemos con mayor constancia e intensidad, pues nos ha marcado encontrar de cerca a este hombre que es realmente testigo entre nosotros del Dios de Jesús. Como religiosas nos ha animado a la alabanza cotidiana y en toda circunstancia, a la oración, y a salir a compartir nuestra vida con los pobres y con el pueblo. ¡Que el Señor nos conceda seguirle por esos caminos que el Papa Francisco nos ha indicado! Un abrazo y nuestra oración por vosotros y vuestra misión en las Obras Misionales Pontificias”.