OMPRESS-COREA (25-02-21) Hace 200 años nacía San Andrés Kim Taego, primer sacerdote coreano, y mártir de la persecución, que junto a los muchos mártires de la Iglesia coreana, fueron literalmente semillas de nuevos cristianos.

La Iglesia de Corea, que está celebrando el 200 aniversario del nacimiento de esta figura tan importante, ha preparado una serie de libros dedicados a los mártires de la persecución de Byeong-in. Se trata de una de las persecuciones más brutales de la historia, que se inició por orden de la monarquía coreana el 23 de febrero de 1866. Asustados por el mensaje cristiano, que predicaba la igualdad entre los hombres, los líderes coreanos de la época llevaron a la muerte a más de nueve mil personas, más o menos la mitad de la Iglesia total de la época. Fue en 1984, durante su visita a Corea del Sur, cuando el Papa Juan Pablo II canonizó a 103 de estos mártires, incluido San Andrés Kim. Entre los mártires de Corea, hay once misioneros católicos franceses, miembros de las Misiones Extranjeras de París.

El ejemplo de aquellos mártires y su testimonio ha llevado a que el cristianismo local haya pasado del 1% de la población, a principios del siglo XX, hasta un tercio de la población actual. Aunque las confesiones protestantes representan la mayoría de la población cristiana, la Iglesia católica coreana cuenta con 5.6 millones de fieles, el 11% de la población.

Para recordarlos, el Instituto de Historia de la diócesis de Suwon, una diócesis cercana a Seúl, ha publicado seis volúmenes que recorren aquellos años. El padre Jeong Jong-deux, presidente del Instituto, explicaba que estos volúmenes recogen “contienen mucha información importante sobre los mártires de la persecución de Byeong-in, y serán muy útiles para cualquier persona interesada en la historia de los mártires coreanos y la Iglesia católica en Corea del Sur”.

Además de los testimonios, los libros también contienen varios documentos, incluyendo textos y cartas de los obispos católicos coreanos, así como informes y otros escritos sobre los mártires y sobre el catolicismo coreano. Se han incorporado textos chinos relacionados con la persecución y agregó anotaciones detalladas