OMPRESS-ROMA (6-03-20) El Papa Francisco ha publicado su mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud del próximo Domingo de Ramos. Ese 5 de abril se cumplirán 35 años desde aquel primer encuentro en 1985, en la Plaza de San Pedro que reunió a 350.000 jóvenes. El mensaje de este año, como el del próximo serán una preparación para la próxima JMJ intercontinental de Lisboa que tendrá como tema “María se levantó y partió sin demora” (Lc 1,39). Los temas de 2020 y 2021 también seguirán la idea del levantarse, “del resurgir, despertarse a la vida”. El de este año es “¡Joven, a ti te digo, levántate!” y el del 2021 será “¡Levántate! ¡Te hago testigo de las cosas que has visto!”.

El Papa recuerda que eligió “como meta de vuestra próxima peregrinación intercontinental, en el 2022, la ciudad de Lisboa, capital de Portugal. Desde allí, en los siglos XV y XVI, numerosos jóvenes, muchos de ellos misioneros, partieron hacia tierras desconocidas, para compartir también su experiencia de Jesús con otros pueblos y naciones”.

Comentando el lema de este año, “¡Joven, a ti te digo, levántate!”, de la resurrección del hijo de la viuda de Naín, el Papa Francisco comenta cómo Jesús “percibió el rostro de una mujer con un sufrimiento extremo. Su mirada provocó el encuentro, fuente de vida nueva. No hubo necesidad de muchas palabras”. Y pregunta a los jóvenes: “¿Miro con ojos atentos, o lo hago como cuando doy un vistazo rápido a las miles de fotos de mi celular o de los perfiles sociales? Cuántas veces hoy nos pasa que somos testigos oculares de muchos eventos, pero nunca los vivimos en directo”.

Pero no sólo hay que ver hay que tener compasión: “La conmoción de Jesús lo hace partícipe de la realidad del otro. Toma sobre sí la miseria del otro. El dolor de esa madre se convierte en su dolor. La muerte de ese hijo se convierte en su muerte”. Por eso, “queridos jóvenes: No os dejéis robar esa sensibilidad. Que siempre podáis escuchar el gemido de quien sufre; dejaos conmover por aquellos que lloran y mueren en el mundo actual”. Esa compasión, añade el Papa, no hará acercarnos y “tocar”: “si sentís dentro la conmovedora ternura de Dios por cada criatura viviente, especialmente por el hermano hambriento, sediento, enfermo, desnudo, encarcelado, entonces podréis acercaros como Él, tocar como Él, y transmitir su vida a vuestros amigos que están muertos por dentro, que sufren o han perdido la fe y la esperanza”.

Y concluye lo que ha sido uno de los leitmotiv de su Pontificado: “Queridos jóvenes: ¿Cuáles son vuestras pasiones y vuestros sueños? Hacedlos surgir y, a través de ellos, proponed al mundo, a la Iglesia, a los otros jóvenes, algo hermoso en el campo espiritual, artístico, social. Os lo repito en mi lengua materna: ¡hagan lío!”.