OMPRESS-ALBANIA (16-01-20) La misionera Eva Maldonado, de la congregación de las Hijas de Cristo Rey, está en Albania. Ahora mismo con el frío y el terremoto, la hermana y su comunidad están a tope. Ella es una de las muchas misioneras y misioneros que atienden a los inmigrantes, muy en consonancia con el lema de la Jornada de Infancia Misionera de este próximo 26 de enero, “Con Jesús a Egipto. ¡En marcha!”, que se centra precisamente en que Jesús Niño también sufrió como un inmigrante y refugiado de nuestros días.

“Cuando hay un flujo de grupos grandes que vienen de Siria, Afganistán, Pakistán”, cuenta la hermana Eva, “que llegan sobre todo por la noche noche, nosotros le llevamos el paquete de primera asistencia o si están heridos, les llevamos al hospital. Te puedo decir que es una de las experiencias más duras que he vivido aquí, acompañar a la gente que viene andado por las montañas durante meses. Vienen heridos, los pies son una masacre. No es que se les trate muy bien por parte de la policía y las autoridades, porque no queremos que entren a nuestros países entonces se lo ponemos, la verdad, un poco difícil. Hay personas que te dicen: Yo vivía una vida normal y por culpa de ideas políticas me encuentro sin nada, sin mi familia, he perdido hijos, mujer o marido. Es una situación muy dura y desagradable”.

En la revista Gesto, la revista de Infancia Misionera, esta misionera ha escrito a los niños para contarles qué hacen en su vida diaria: “Queridos niños: ¿queréis hacer un viaje al país de las águilas? Pues, acompañadme y os lo enseñaré. Aterrizamos de nuestro vuelo en Albania (Shipëria), el país de las Águilas que se llama así por su bandera de un águila de dos cabezas.

La religión aquí se vive en convivencia de tres religiones predominantes como son la musulmana, cristiana ortodoxa y la católica. Sus dos héroes nacionales son cristianos: Skanderbeg y la Madre Teresa de Calcuta que nació aquí. En 1967 se cerraron las mezquitas y las iglesias además de prohibirse las prácticas religiosas. En noviembre de 1990, Albania empezó a permitir las prácticas religiosas privadas.

Nosotras Hijas de Cristo Rey, fundadas en España por el Venerable José Gras y Granollers, en 1876, llegamos hace 25 años a esta tierra, y nos situamos al sur en una preciosa ciudad que es declarada Patrimonio de la Humanidad, llamada Gjirokastro o la Ciudad de Piedra porque todo está hecho con piedra del lugar y es preciosa. Comenzamos nuestra misión aquí conociendo a los niños que cada día venían a casa para aprender juegos y estar con nosotras, y poco a poco construimos una pequeña escuela para la ciudad. Además enseñamos a las mujeres Corte y confección y algunas pudieron abrir sus propios negocios, además de aprender italiano, español y también, cómo no, los invitábamos a aprender a conocer a Jesús y rezábamos el rosario. Ahora tenemos una escuela más grande en la que convivimos las tres religiones ya que los católicos en nuestra escuela son 4 alumnos solo y seguimos visitando familias y ayudando a los niños, sobre todo a los que tienen problemas físicos (necesitados de sillas de ruedas, medicinas…) y también a los que no tienen medios económicos. Pero ¿sabéis cuál es el hambre principal aquí? El hambre de Dios. La mayoría de los niños nunca han sentido hablar de Jesús, de su vida y sobre todo de la buena Noticia de su Amor para todos. Y esa es nuestra misión principal en Gjirokastro y sus alrededores. Muchos de ellos están aprendiendo a rezar el Padre Nuestro y a pedir por los demás a Dios, a hablar con Jesús como un amigo. Es preciosa la labor de dar a conocer a Jesús y traerles la alegría de su Buena Noticia. Por eso tenemos que pedir mucho por los niños de esta ciudad y de toda Albania para que tengan a su lado personas como los misioneros que le puedan hablar de Dios y ayudarles a vivir la fe”.