OMPRESS-MADRID (22-01-20) La Iglesia católica vela por la vida de millones de niños en todo el mundo. La misionera comboniana Expedita Pérez ha puesto rostro a algunos de ellos en la rueda de prensa de presentación de la Jornada de Infancia Misionera, que se celebra el próximo domingo 26 de enero. Niños refugiados en Egipto, que han huido de Sudán del Sur, y encuentran dignidad con las misioneras. Y no están solos, porque cuentan con las ayudas de Infancia Misionera, cuyo lema de este año es “Con Jesús a Egipto, ¡en marcha!”. Esta Obra Pontificia envió en 2019 a nivel mundial más de 15 millones y medio de euros -de los que cerca de dos millones salieron del bolsillo de los niños españoles- a más de 4 millones de niños en las misiones.

Gnok nació con los pies hacia atrás en Sudán del Sur. Cuando tuvo que huir, llegó a Egipto como refugiado, y allí conoció a la misionera comboniana Expedita Pérez. Ella le acompañó y consiguió que le pudieran operar hasta en cuatro ocasiones para colocar sus pies hacia delante. Su historia se une a la de Sucre, que perdió su brazo en un ascensor, y en el hospital no podían ponerle morfina por falta de medios económicos. Y se suma a miles de historias de niños que tienen que huir, y que son atendidos por los misioneros en Egipto.

Expedita Pérez ha vivido más de 15 años en Sudán y en Egipto, y conoce bien la realidad de los pequeños. “En la actualidad hay 248.000 refugiados en Egipto. 94.000 de ellos son niños, y cerca de 3.000 son menores no acompañados, han llegado solos”, ha explicado esta mañana en la rueda de prensa. La Iglesia católica les acoge, y les ofrece educación, alimentación y apoyo, ya que no pueden asistir a las escuelas públicas. “Nosotros trabajamos con niños, pero en seguida entras en contacto con las familias enteras”, explica la misionera, quien da fe de las ayudas recibidas por Infancia Misionera. “En nombre de la Iglesia, y de los refugiados quería daros las gracias”.

“Infancia Misionera ayuda a que en los Territorios de Misión haya la posibilidad de que los niños crezcan con dignidad, y puedan conocer a Dios”, ha explicado José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias, institución que lleva adelante Infancia Misionera. Tal como ha indicado, Infancia misionera es una red mundial de niños, presente en 120 países, que se forman en la misión y ayudan a los niños necesitados en las misiones.

En 2019, esta Obra Pontificia envió 15.59.363€ a las misiones, para apoyar 2.864 proyectos de ayuda a la infancia en los Territorios de Misión, de educación, salud, protección de la vida y alimentación y evangelización. De los bolsillos de los niños españoles salieron casi dos millones de euros. ¿Cómo es posible? Porque en Infancia Misionera los niños participan activamente en la misión de la Iglesia. “Infancia Misionera crea la conciencia en los niños de que son misioneros, son importantes a la hora de evangelizar”, ha afirmado Calderón.

Los niños hacen sus aportaciones, como fruto de un trabajo de sensibilización misionera, que se lleva a cabo en las parroquias y colegios. Según ha desgranado Calderón, Obras Misionales Pontificias ofrece a lo largo del año materiales a catequistas y profesores con el proyecto “Con Jesús, niño a la Misión”, en la que los niños españoles están conociendo al niño Jesús por los lugares geográficos que visitó en su infancia.

Este curso está centrado en Egipto (“Con Jesús a Egipto, ¡en marcha!”). Los niños españoles “viajan” con la Sagrada Familia a Egipto para descubrir el sentido misionero de este tiempo de huida y persecución. Egipto permite trabajar con los niños aspectos de actualidad como son las migraciones, la multiculturalidad y la familia. Desde OMP se ofrecen recursos para que los niños puedan rezar, informarse, y acompañar a Jesús en su huida; y crea un concurso nacional al año –en esta edición, de podcast-. Además, este año, como novedad, ha convocado un campamento de verano.

Así lo ha contado Montserrat Prada, delegada diocesana de misiones en Zamora, que pone a pie de calle todas estas propuestas de Infancia Misionera para llegar a los niños de su diócesis. “Hay que hablar a los niños de hoy con el lenguaje de hoy”. Y por ello, intenta de una forma vivencial, que los niños aprendan a ser misioneros. Cerca de 700 niños de su diócesis se dan cita este sábado para vivir en primera persona el drama de los refugiados a través de un scape room. “¿Qué aporta Infancia Misionera a los niños de hoy?: Que aprendan a ser más abiertos, a conocer nuevas realidades, a interesarse por alguien más que por ellos mismos”, ha concluido.