OMPRESS-ZARAGOZA (14-10-19) El Mes Misionero Extraordinario de este octubre, convocado por el Papa Francisco, la misión y los misioneros españoles estuvieron muy presentes en la fiesta de la Virgen del Pilar este sábado, 12 de octubre, en Zaragoza. En la tradicional ofrenda de flores a Nuestra Señora del Pilar estuvieron también las flores ofrecidas en nombre de los 11.000 misioneros españoles. Y es que con flores blancas y de otros colores se confeccionó un centro floral con el logo de este Mes Misionero Extraordinario y el lema del mismo y de este próximo Domund, que se celebra el día 20: “Bautizados y enviados”, que se pusieron a los pies de la Madre de Dios, junto a las innumerables flores que los devotos le ofrecían.

El mismo arzobispo de Zaragoza, Mons. Vicente Jiménez Zamora, pidió a la Virgen, en la homilía de la Misa pontifical del sábado, por este acontecimiento misionero: “Te encomendamos de modo especial el fruto del Mes Misionero Extraordinario, convocado por el papa Francisco, articulado en torno a cuatro ejes: encuentro con Cristo; testimonio; formación y caridad misionero”.

Entre los misioneros presentes en Zaragoza, estuvo Mons. Miguel Ángel Sebastián, obispo de Sarh, en Chad. Celebró la misa en el Pilar el día 10 de octubre, recordando su vocación, así lo cuenta en una entrevista con medios de la diócesis: “Fui monaguillo desde los 8 años en la escuela de Joaquín Costa de Zaragoza. Así empecé a querer ser sacerdote, y después, misionero. A los 16, cuando mi padre me lo permitió, me fui con los combonianos, que son misioneros. Primero estuve en el seminario un año y, después, tal día como hoy, hace 52 años, entré al noviciado. De camino, pasamos por Zaragoza y celebramos en el Pilar, por eso he venido a celebrarlo hoy”.

La devoción a la Virgen del Pilar ha inspirado siempre el espíritu misionero de la archidiócesis zaragozana. De hecho, cada mes de mayo, se ofrecen a la Virgen en su basílica las becas a favor de las vocaciones nativas en países de misión con las que los zaragozanos colaboran. El pasado 30 de mayo fueron nada menos que 52 lo seminaristas que fueron becados con esta generosidad.