OMPRESS-TOLEDO (1-07-20) El pasado lunes, Radio Santa María de Toledo, entrevistaba en el programa La Tarde a José María Calderón, director nacional de las Obras Misionales Pontificias, sobre el Fondo de Emergencia Coronavirus para los territorios de misión. El responsable de OMP en España comentaba que “la pandemia ha sido un momento muy duro, pero no podemos olvidar que esto, poco a poco se va extendiendo, y nosotros tenemos medios y muchos recursos. Es en donde la Iglesia está en misión, en los territorios de misión, donde lo están pasando mal, allí no tienen nuestros recursos”.

A las preguntas sobre la información que va llegando de los misioneros a la dirección nacional de OMP, José María Calderón señalaba que lo más grave de la actual situación es que se suma a una situación previa dura: “La pandemia ha provocado, lo mismo que en España, el confinamiento, el encerramiento en los sitios. Pero estamos hablando de países donde no hay capacidad de confinamiento, porque allí se vive en la calle. En un apartamentito de 20 metros cuadrados viven siete personas. La casa no está pensada para vivir, sino para dormir. Es imposible mentalmente. Es imposible incluso físicamente. A lo que se une el problema económico. Son economías que no están regularizadas y reglamentadas como la nuestra. No hay contratos de trabajo. Cada uno se saca las habichuelas como puede cada día, vendiendo lo que ha cosechado. Si no pueden vender, no tienen dinero para comer”.

“Los misioneros”, añadía, “se encuentran con una capacidad muy limitada para llegar a la gente, porque la gente lo que demanda es comida, medicinas, es higiene… lo que tanto nos costaba a nosotros conseguir al inicio de esta crisis, una mascarilla, unos guantes… a ellos les cuesta muchísimo más. Los misioneros intentan salir al paso de estas necesidades, que son necesidades fundamentales, de supervivencia. Gracias a Dios se les están enviando fondos que van destinados a la supervivencia de esta gente que se ha quedado sin nada”.

Recordaba el director nacional que el Papa Francisco no deja de impresionarnos, siempre va por delante: “Fue el Martes Santo cuando decidió hacer este Fondo de Emergencia a través de las Obras Misionales Pontificias, aportando 750.000 dólares con el deseo de concienciar a la gente de algo que suele repetir con insistencia, que salgamos de nuestra autorreferencia. Yo lo estoy pasando mal, yo lo estoy sufriendo, pero eso no me puede impedir darme cuenta de que hay gente que lo está pasando peor. Lo que Madre Teresa de Calcuta decía: Señor, cuando me duela la cabeza, pon delante de mí a alguien a quien le duela más, cuando veas que tengo hambre, pon a una persona que tenga más hambre que yo, para que yo salga de mí misma y me dé a los demás. El Papa Francisco ha querido esto para toda la Iglesia”.

Pedía en la entrevista que se rezara por los misioneros y por los territorios de misión, que lo están pasando mal, por todas aquellas personas que están allí entregando su vida por servir a los hermanos, “por hacer que no se pierda la dignidad de la persona, para que sepan que, a pesar de su pobreza y sus limitaciones, hay un Dios que les quiere con locura. Hay que rezar por las misiones, por los misioneros. La ayuda económica nos viene muy bien. Desde las Obras Misionales Pontificias todo lo ponemos a disposición de la Santa Sede. Desde Roma nos van preguntando cuánto dinero hay disponible. Envíen esto a Kenia, a Bolivia… Para ayudar lo más sencillo es entrar en la página web de las Obras Misionales Pontificias (www.omp.es)”.