OMPRESS-TOLEDO (11-11-19) La Casa Sacerdotal “Cardenal Marcelo” de Toledo acogía este pasado sábado la celebración de una nueva actividad formativa misionera dirigida a los sacerdotes, en esta ocasión organizada de manera conjunta por la Vicaría Episcopal para el Clero, la Delegación de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias, cuyo momento central ha sido la ponencia “Una parroquia convocada por una palabra que introduce en el misterio de la fe”, impartida por el profesor Juan Carlos Carvajal Blanco, de la Universidad Eclesiástica de San Dámaso de Madrid.

Actividad formativa que es el primer fruto concreto del Mes Misionero Extraordinario, recientemente celebrado en la Archidiócesis de Toledo, secundando la convocatoria del Papa Francisco, y que ahora tiene su proyección en diferentes actividades que seguirán fomentando la animación y la formación misionera en todos los ámbitos de la pastoral diocesana.

El grupo de sacerdotes participantes de esta actividad formativa han podido reflexionar sobre la Iglesia como convocatoria realizada por la Palabra de Dios y acogida en la fe. Además han dialogado sobre algunos interrogantes que ayudan en el ámbito de la pastoral misionera de la Iglesia. Cuestiones fundamentales que ha abordado el profesor Juan Carlos Carvajal, haciendo comprender el potencial misionero de las parroquias y las claves para que se renueven desde el servicio que prestan a la misión de la Iglesia.

Entre otros aspectos relevantes, Juan Carlos Carvajal ha profundizado en la Palabra de Dios como acontecimiento, insistiendo en “la necesidad de poner en correlación la Palabra divina y la experiencia humana para que los discípulos se encuentren con Cristo y se identifiquen con su Maestro”. Desde ahí afirmaba como metodología la cuestión de “rasgar la experiencia humana”, ya que “el capital que posee todo ser humano es su experiencia de vida. Una experiencia que si bien no siempre está comprendida y asimilada, está preñada de razones y sentimientos, de anhelos y decepciones, de dolor y de alegría…”, en ese sentido Carvajal destaca que “la proclamación de la Palabra de Dios, en cualquiera de sus formas (primer anuncio, catequesis, homilía, lectio divina…), siempre es un tajo en la experiencia humana, que con la gracia de Dios la rasga y la abre de su autosuficiencia”, por lo que “una irrupción de la Palabra divina que saca a la luz su verdadera actitud que tiene el hombre ante Dios”.

Otro de los frutos del Mes Misionero Extraordinario es el signo de cooperación material en el que están participando varias parroquias de la Archidiócesis de Toledo, junto a personas y grupos, que quieren contribuir en la recuperación del Santuario – Parroquia “Cristo de Pachacamilla” en la diócesis peruana de Lurín. Es el caso de la Parroquia de Valmojado, que con su “Guarrillo solidario”, una hucha con la forma de cerdito que fue abierta públicamente por el párroco, han logrado 1.400 euros que se han puesto a disposición de este proyecto misionero.