OMPRESS-ROMA (29-04-20) La prelatura se creó en 1963 y desde entonces la labor incansable de los Agustinos Recoletos ha dado frutos, también de vocaciones con 56 sacerdotes que son el relevo de los misioneros. Es uno de los más de mil territorios de misión a los que ayudan las Obras Misionales Pontificias gracias a las campañas como la de Vocaciones Nativas de este domingo 3 de mayo, o la del DOMUND. Y eso año tras año con esperanza y respaldando la labor de los misioneros, las religiosas y religiosos que son los verdaderos portadores del Evangelio. Es una de estas vocaciones, el padre Gregorio Francisco Alarcón, quien cuenta cómo ha sido la historia de la Prelatura de Chota, a nivel vocacional:

“Es nuestro deber darte gracias, Señor. Dar gracias por las vocaciones nativas surgidas en nuestra Prelatura de Chota, parcela del Señor que desde el 7 de abril de 1963 fue encargada a la Orden de los Agustinos Recoletos, quienes se preocuparon por la evangelización de las provincias de Chota y Cutervo. Los Agustinos Recoletos fueron los que iniciaron la formación de catequistas, animándoles a seguir y servir a Jesucristo en la comunidad donde vivían. El buen ejemplo de estos sacerdotes pioneros fue el incentivo para que pronto surgieran vocaciones nativas. Fue Mons. José Arana Berruete, quien comenzó el seminario menor para la formación de jóvenes que aspiraban al sacerdocio.

Durante todos estos años han sido los obispos los que se han esforzado por gestionar fondos para la formación de los seminaristas; ya que muchos de nosotros provenimos de familias de bajos recursos económicos y gracias a la subvención económica hemos podido estudiar y lograr la alimentación para crecer sanos.

En la Prelatura de Chota a la fecha se cuenta con 56 sacerdotes. De ellos, diez vienen apoyando a diócesis vecinas, y tres están fuera del país. Se tiene un total de 43 sacerdotes al servicio de la Prelatura de Chota y con la gracia de Dios esperamos contar con nuevas vocaciones porque, en las convivencias vocacionales que cada año organiza el seminario menor San José participan jóvenes con deseos de seguir el camino de servicio a Dios. Es un deber manifestar nuestra gratitud a tantos sacerdotes misioneros que, con su entrega, han hecho posible que ahora en la Prelatura de Chota se cuente con un presbiterio joven y floreciente. La clave de la perseverancia de muchos de ellos se debe a que nuestro presbiterio está unido y cultiva la fraternidad sacerdotal.

En la actual pandemia del covid–19 que viene ocasionando muchas pérdidas humanas, nuestra actitud como Iglesia no es recluirnos, sino ayudar porque la caridad de la Iglesia no puede parar. Es por ello que las celebraciones eucarísticas se vienen transmitiendo vía Radio Católica, Santa Mónica Radio y las redes sociales, con la finalidad de que la Palabra de Dios llegue a las familias que se encuentran recluidas en sus hogares. Además todos los sacerdotes de nuestra Prelatura de Chota están dispuestos a cuidar al enfermo y necesitado. Caritas Chota viene realizando un trabajo silencioso para llegar a las personas en extrema pobreza, que no han recibido absolutamente ninguna ayuda”.