OMPRESS-REPÚBLICA DOMINICANA (22-12-17) Carlos García es un joven de Callosa de Segura, diócesis de Orihuela-Alicante. Tiene 27 años y es licenciado en Ciencias Químicas. Laico misionero, de OCASHA-Cristianos con el Sur, desde el pasado febrero está cooperando como laico misionero en un proyecto del Servicio Jesuita de Migrantes y Refugiados (SJMR), que se desarrolla en la diócesis de Santiago de los Caballeros, en la República Dominicana. Carlos ha hecho llegar su primera felicitación navideña desde la misión:

“Saludos, Familia. Ésta será la primera navidad fuera de casa. Sinceramente, a falta de llegar la Nochebuena, pensaba que la iba a vivir con muchísimo más desánimo. Que la nostalgia pesaría demasiado. Y aunque la soledad es un sentimiento que todo misionero enfrenta de una u otra manera, no está siendo así este diciembre.

Es tal y como dijo Jesús: Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o terrenos, recibirán cien veces más, y también recibirán la vida eterna (Mateo 19: 29). Lo he ‘dejado todo’, pero no he perdido el amor y el cariño de mi gente. Aún desde la distancia sé que me quieren y que rezan por mí y por la misión que estoy llevando a cabo. Y además he conocido gente maravillosa que me ha abierto las puertas de su casa y un huequito en sus vidas.

Estoy seguro de que la Nochebuena y la Navidad serán muy diferentes… Pero lo vivo de igual manera que vivimos los cristianos el Adviento. Con esperanza. Con la esperanza de que la distancia y el tiempo no borran ni difuminan el amor hacia mi gente de España. Con la esperanza de que en medio de aquí donde Dios me ha puesto, nacerá Jesús”.