OMPRESS-FILIPINAS (20-02-20) Una de las emisoras de radio católicas más antiguas de Filipinas celebra este mes sus 50 años “en el aire”, cinco décadas de emisión ininterrumpida en una de las zonas más abruptas y montañosas de la isla de Luzón. DZPA o Dial Zone Puso ti Abra comenzó sus emisiones radiofónicas el 1 de febrero de 1970. Pertenece, como lo fue en el momento de su fundación, a la diócesis de Bangued, en la región montañosa de Abra, en aquel entonces todavía considerada un territorio de misión. Este territorio del norte de Filipinas se encomendó a los misioneros de la Sociedad del Verbo Divino y, de hecho, los cuatro obispos que ha tenido hasta la fecha pertenecen a esta institución misionera. Fue el primero de ellos, el misionero alemán Odilo Etspueler, quien impulsó esta radio, con el fin de llevar la Buena Nueva a todos y también como un medio de unión, dado que en aquella época había una animosidad constante entre la etnia tinguian y la ilocano, de ascendencia malaya. De ahí que el nombre de la radio inspirara cariño, amor y concordia: Dial Zone Puso ti Abra – Zona Dial Corazón de Abra.

Para celebrar los 50 años de emisión ininterrumpida tuvo lugar una misa en la Catedral de Bangued el 13 de febrero. En la homilía, Mons. Leopoldo Jaucian, actual obispo de la diócesis, animaba a quienes trabajan en DZPA a seguir siendo la voz de la diócesis y de toda la provincia de Abra: “Sed una voz de verdad, amor, compasión, misericordia de Jesús”.

Poder evangelizar a través de las ondas fue la motivación para poner en marcha esta emisora, y lo sigue siendo, con programas familiares, información de actividades catequéticas de las diversas parroquias y comentarios y debates sobre asuntos actuales desde un punto de vista cristiano. Pero es habitual en DZPA que los programas se interrumpan para emitir comunicaciones y anuncios como fallecimientos, que un estudiante diga que está bien a su familia y otras noticias personales. En esta zona montañosa, con problemas de cobertura para móviles, la radio busca ayudar a todos. Los enfermos, los ancianos que no pueden moverse, y los fieles que viven en las regiones aisladas y abruptas, donde no hay carreteras, pueden seguir en directo las misas dominicales, los oficios de Semana Santa y cualquier otro evento significativo en la vida de la Iglesia, escuchando el “Corazón de Abra”.