OMPRESS-ROMA (15-01-21) “Podemos ser misioneros con nuestra contribución, y ayudar al Papa con su misión, también como niños”, dice la hermana Roberta Tremarelli en un vídeo mensaje a los niños españoles, de cara a la celebración de la Jornada de Infancia Misionera que celebramos este domingo.

Roberta Tremarelli está al frente de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera, una de las cuatro Obras que ayudan al Papa en su preocupación diaria de ayudar a las Iglesias jóvenes y a las misiones de todo el mundo. En el vídeo, dirigido a los pequeños misioneros que forman parte y colaboran con Infancia Misionera en España les recuerda que “vuestra presencia hoy es muy importante en la familia, en la Iglesia y en el mundo. Particularmente en este tiempo de pandemia, donde la mayor parte de las actividades se desarrollan en casa”. Explica que “no obstante los confinamientos por el COVID, Infancia Misionera está viva y activa en todo el mundo” y, por eso, esta Obra crea lazos en todo el mundo. “Cuántos niños y adolescentes en Asia, América, Oceanía, Europa y América oran y trabajan por este mismo ideal”. Y es que “el bloqueo y los confinamientos no pueden detener nuestra misión, que consiste en rezar y compartir”, porque “podemos ser misioneros con nuestra contribución, y ayudar al Papa con su misión, también como niños”.

“El fundador de la Obra”, explica la hermana Tremarelli recordando a Mons. Charles de Forbin-Janson, misionero y creador, 80 años antes de la Declaración de los Derechos del Niño, de lo que se convertiría en una red internacional de solidaridad entre los niños, “estaría muy satisfecho y complacido de vuestro compromiso misionero”. Desgraciadamente, “como en el tiempo del fundador, también hay hoy muchos niños en el mundo que viven situaciones de orfandad y soledad. Por eso es importante el trabajo de los misioneros. Y nosotros debemos apoyarles, antes de nada con la oración. Además, hay también niños que viven en países donde es difícil ir a la escuela o ser curados por un médico; y vuestros sacrificios y ofrendas pueden ayudar”.

Termina el vídeo agradeciendo a los niños su generosidad y, a los catequistas y profesores, por promover esta iniciativa dentro de la pastoral de la infancia, para que los niños “vayan teniendo un corazón cada vez más universal, más abierto al mundo y a las necesidades de los demás”.