OMPRESS-ROMA (12-05-20) Del 16 al 24 de mayo tendrá lugar la Semana Laudato si’, una semana para, siguiendo las enseñanzas de esta encíclica del Papa Francisco, tomar conciencia del cuidado de la casa común. El Dicasterio vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral invita a los católicos a participar en esta semana que “inaugura un camino de transformación de un año de duración, a medida que atravesamos la crisis del momento actual, rezando, reflexionando y preparándonos juntos para un mundo mejor en el futuro”. Las enseñanzas de la encíclica Laudato si’ están particularmente vigentes en el contexto del coronavirus, que ha paralizado muchas regiones del mundo, explican desde el dicasterio, ofrece una visión para construir un mundo más justo y sostenible. Los fieles están invitados a participar, del 16 al 24 de mayo, en cursos de capacitación interactivos y talleres en línea. La Semana Laudato Si’ terminará el domingo 24 de mayo, con un momento de oración, en todo el mundo, a mediodía.

En su vídeo mensaje (vídeo mensaje) para esta semana, el Papa Francisco decía: “¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? Motivado por esa pregunta, quisiera invitarlos a participar en la Semana Laudato si’, del 16 al 24 de mayo del 2020. Es una campaña global en ocasión del 5to aniversario de la Carta encíclica Laudato si’ sobre el cuidado de la casa común. Renuevo mi llamado urgente a responder a la crisis ecológica. “El clamor de la tierra y el clamor de los pobres” no dan para más. Cuidemos la creación, don de nuestro buen Dios Creador. Celebremos juntos la Semana Laudato si’. Que Dios los bendiga. Y no se olviden de rezar por mí. Gracias”.

En coincidencia con este acontecimiento, el Papa Francisco felicitaba a los jóvenes que han impulsado la iniciativa “Laudato si’ Alberi”. Se trata una iniciativa inspirada en la encíclica, con la que un grupo de jóvenes planean plantar al menos un millón de árboles en la región del Sahel, en África. El objetivo es detener la desertización, la degradación de la tierra y luchar contra la pobreza creando una muralla verde de árboles. Se espera que para 2030, la Gran Muralla Verde dé sus frutos: que se regeneren 100 millones de hectáreas de tierra para permitir que las poblaciones locales vivan con dignidad en países como Burkina Faso, Níger, Mali, Guinea-Bissau, Cabo Verde, Mauritania, Senegal, Gambia y Chad. Se espera que la “Gran Muralla Verde de África” se extienda desde la costa de Senegal, en el Océano Atlántico hasta el este de Etiopía, intentando frenar el avance del desierto del Sáhara.