El Fondo de las Obras Misionales Pontificias ha ayudado a 3.550 familias en extrema necesidad de la capital de Timor Leste, a petición de la archidiócesis de Dili. El Papa Francisco, con motivo de la pandemia, abría un Fondo de Emergencia internacional a través de Obras Misionales Pontificias (OMP), para sostener el trabajo que la Iglesia misionera realiza en esta crisis mundial. Esta ayuda ya está llegando a las comunidades afectadas en los países de misión a través de las estructuras e instituciones de la Iglesia. Este Fondo es internacional, y cuenta con la capilaridad de Obras Misionales Pontificias, que llega a los territorios de Misión, y sostiene el trabajo de los misioneros y de cada una de las parroquias en estas zonas.

Desde comienzos de este año, Timor Leste ha vivido convulsiones sociopolíticas que han creado inestabilidad social. Después en marzo, durante la temporada de lluvias tuvieron lugar terribles inundaciones, con personas sin hogar, desplazamientos de tierra, problemas con el agua potable… y lo más duro, pérdida de cosechas en varias zonas del país. La llegada del coronavirus no ha hecho más que llevar al límite las cosas. Este cúmulo de calamidades ha llevado a la Iglesia en la diócesis de Dili a ayudar en sus necesidades inmediatas a los golpeados por el desastre y a intentar darles esperanza de cara al futuro.

En la archidiócesis de Dili – una de las tres diócesis de este pequeño país de sudeste asiático–, hay una población de 702.277 personas. Las 32 parroquias de la archidiócesis se han organizado para que nadie se “quede atrás”, para que ninguna familia, y han contactado con prácticamente todas, carezca de lo más necesario. Saben que hay 117.047 familias en Dili y que de ellas 7.914 familias sufren de extrema necesidad. Con los recursos de Dili han logrado ayudar a 4.862 de estas familias y podrán seguir ayudándolas a corto y medio plazo, aunque la falta de trabajo provocada por el coronavirus, deja un margen de incertidumbre, para cuando todo esto pase, que preocupa y mucho. Para lograr satisfacer las necesidades de las 3.550 familias restantes, la Iglesia de Dili y su arzobispo, Mons. Virgilio do Carmo da Silva, se dirigieron al Fondo de Emergencia de las Obras Misionales Pontificias que les ha ayudado en este momento de necesidad. El fruto de la generosidad de tantos fieles católicos de todo el mundo, que colaboran con este Fondo de Emergencia, servirá para comprar, sobre todo, arroz, aceite, leche…