OMPRESS-FILIPINAS (8-04-20) A las 15:00h de hoy se tocarán las campanas de todo el país mientras tiene lugar un servicio de oración interreligioso para rezar contra la pandemia del covid-19. Así lo ha pedido el presidente de la Conferencia Episcopal Filipina, Mons. Rómulo Valles, “para señalar el comienzo de una oración interreligiosa televisada”, que ha sido organizada por el mismo gobierno filipino. “Será reconfortante y alentador para nuestra gente al sentir y observar que existe un espíritu de unidad y trabajo conjunto en estos tiempos difíciles”.

Se trata de una iniciativa del organismo público que está afrontando la pandemia en Filipinas, el Grupo de Trabajo Interinstitucional sobre el Manejo de Enfermedades Infecciosas Emergentes (IATF-MEID), y estará presidida por Mons. Oscar Florencio, Ordinario Militar de Filipinas. Ayer, 7 de abril, el país contaba con 3.764 casos de Covid-19 y 177 fallecidos, con 84 recuperados.

La Iglesia filipina, ante la pandemia, puso a disposición del gobierno todas sus infraestructuras para acoger a los posibles casos positivos. Es lo que ha hecho la archidiócesis de Cebú con el centro del Congreso Eucarístico Internacional, una instalación con un área de aproximadamente 25.754 metros cuadrados. Este centro será uno de las dos “áreas de primera respuesta”, creadas para servir como centros de atención y cuarentena en esta zona de Filipinas. La otra es la Escuela del Sagrado Corazón – Ateneo de Cebú, anteriormente conocida como Escuela SHS para Niños. Son los lugares donde se atenderá a pacientes con síntomas de leves a moderados. El Seminario de San Carlos también servirá como “zona de entrega” de suministros y equipos médicos que se necesitarán en los dos centros. A esto se suma la iniciativa lanzada en toda la diócesis – que cuenta con cuatro millones de católicos, más que cualquier diócesis europea – para proporcionar asistencia a los trabajadores de primera línea y ayuda a las comunidades pobres. La arquidiócesis tiene como objetivo satisfacer las necesidades básicas de todas las familias pobres que tienen y tendrán graves dificultades para afrontar la pandemia.

Por todo el país se han sucedido las iniciativas de solidaridad como la de una parroquia y sus voluntarios en la provincia de Bulacan, al norte de la ciudad de Manila, Desde el 17 de marzo, la parroquia ha estado enviando comidas gratis a quienes trabajan contra el coronavirus en diferentes lugares de la ciudad.