OMPRESS-KENIA (21-02-20) “Es una experiencia increíble ver estos animales que en millones se desplazan de un lugar a otro”, cuenta el misionero Luis Carlos Fernández.

La plaga de langostas que están sufriendo varios países del este de África es la mayor de los últimos 50 años. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU explicaba las proporciones verdaderamente bíblicas de la plaga: “una nube promedio de langostas de un kilómetro cuadrado, es decir de 40 a 80 millones de langostas, puede consumir en un solo día alimentos suficientes para alimentar a 35.000 personas al día”. Se estima que el enjambre que ha volado sobre Kenia en las últimas semanas tiene unos 2.400 kilómetros cuadrados, es decir que consumen alimentos suficientes para alimentar a 84 millones de personas en un solo día.

Las Obras Misionales Pontificias se han puesto en contacto con Luis Carlos Fernández, misionero de Yarumal, una institución que es cauce misionero para los sacerdotes de Colombia. Está en una misión en el distrito de Samburu, en el norte de Kenia. Cuenta que allí “las langostas estuvieron dos veces. Son nubes. Son como nubes de polvo. Van pasando. Algunas se van asentando y van destruyendo lo que encuentran a su paso. Los animales se congregan para evitar ser atacados por ellas. También la gente. Es una experiencia increíble ver estos animales que en millones se desplazan de un lugar a otro”. Cuenta que la nube parece que se haya ido hacia Uganda y Tanzania, la destrucción en Samburu no fue muy grande, “porque la gente trataba de espantarlas con todas las formas, inclusive en algunos lugares hubo fumigaciones”.

Si bien, cuenta Luis Carlos, “el problema que tenemos ahora es que estos animales se reproducen”. Están a la espera de que no hayan dejado muchos huevos. “Habrá que esperar a ver qué ocurre con las larvas y ver cómo evoluciona la situación”, concluye.