OMPRESS-BOLIVIA (24-03-21) Estas religiosas inauguraron hace meses un proyecto que busca ayudar a la “Olla del pobre”, pero que también quiere ser un taller que capacite a miembros de la comunidad en este cultivo sin tierra y que consume poco agua. El lunes se celebraba el Día Mundial del Agua, y en un mensaje la Santa Sede hacía hincapié en “valorar el agua”, en “reconocer que la seguridad alimentaria y la calidad del agua están íntimamente vinculadas entre sí”.

Estas hermanas en Oruro, en el oeste de Bolivia, ponían en marcha en diciembre esta iniciativa, el “Centro Hidropónico José López Solana”, con el doble objetivo de “generar auto sustento y garantizar la seguridad alimentaria en beneficio de nuestros hermanos del Comedor, La Olla del Pobre. Otro de los objetivos, es capacitar y reinsertar a la sociedad a personas en situación de calle, personas de riesgo”, explicaba la hermana Elisabeth Soto. La idea inicial fue crear un huerto comunal, pero la falta de terreno, el clima, la altura a la que se encuentra Oruro, a más de 3.700 metros, y la falta de agua les llevó a “arriesgarse”, explica la hermana.

Un proyecto innovador que promoverá una alimentación sana, la producción propia y todo cuidando del medio ambiente y el agua, y que quiere llegar a las familias de Oruro, Como proyecto de huerta, está prevista a extenderse a las familias orureñas, a unidades educativas y otras instituciones.

“El fin es sembrar nuestros propios alimentos sin uso de la tierra, de esta manera capacitamos a las personas para que puedan tener en sus hogares un espacio de sembradíos, sabemos que el agua escasea, y quien sabe que en un futuro va a faltar, este sistema de cultivo no gasta agua, es circular, es con nutrientes, y los espacios son muy reducidos, con diferentes formas de sembradíos, es un aporte al cuidado de la casa común, con la alternativa de la hidroponía”, explica la hermana Elisabeth Copa. Para lograr esto a partir de la segunda quincena de abril se desarrollará un taller de dos meses y medio. Será un curso práctico para adquirir los conocimientos necesarios para que familias y comunidades puedan tener su propio huerto hidropónico.