OMPRESS-SWAZILANDIA (6-04-20) En Manzini, Swazilandia, la ciudad más poblada de este pequeño país enclavado en Sudáfrica y Mozambique, la parroquia de San Pedro y San Pablo está vacía debido a la cuarentena, pero los nombres de 405 parroquianos ocupan cada lugar en los bancos. Es un signo de que todos viajan juntos durante el coronavirus. El padre Francis Onyango es misionero de la Consolata y párroco de esta humilde parroquia de los suburbios de Manzini. En una comunicación a sus feligreses, el párroco les decía que “para muchos de nosotros, la iglesia ha sido como nuestro segundo hogar, un lugar que visitar para consolarnos cuando los tiempos son difíciles, un lugar donde nos sentimos libres y cómodos para pasar tiempo y relacionarnos con otros cristianos y, a veces, después de la misa, disfrutar pasando el rato unidos”.

Con la aparición del coronavirus, se suspendió todo, pero, dice el padre Francis, “romper una tradición de tanto tiempo no siempre es fácil”, por lo que los mismos sacerdotes comenzaron “a pensar en posibles formas sobre la mejor manera de dar servicio a nuestra gente en estas circunstancias”. Y así, “para empezar, solicitamos a todos nuestros feligreses que nos enviaran sus nombres; Pedimos los nombres de todas las almas de nuestra parroquia, desde el bebé más joven hasta el ciudadano más anciano de la comunidad. En cuatro días, casi todos los nombres habían sido enviados y para el sábado ya había un total de 405 nombres en nuestros bancos parroquiales. La idea era hacer saber a nuestra gente que no se les olvida; que a pesar de que no podrán sentarse en sus bancos favoritos de los domingos, sus nombres estarán allí en su lugar y esa Misa aún se ofrecerá por ellos. La presencia de estos nombres en los bancos es una señal del deseo de nuestra gente de ser parte de la celebración, pero debido a las circunstancias en las que nos encontramos, solo pueden estar allí en espíritu”. Y así de 9:00h a 10:00h todos los feligreses de la Parroquia de San Pedro y San Pablo están llamados a unirse a la celebración como si ocuparan el lugar que ocupan sus nombres.

Además de la misa, los jueves está teniendo lugar adoración del Santísimo, de 19:00h a 20:00h. En ese momento, mientras los fieles de esta parroquia de Swazilandia rezan en casa, el sacerdote pasa banco por banco, y menciona en voz alta sus nombres, uno por uno, para ofrecérselos al Señor presente en la Eucaristía. Se trata, como dicen desde la parroquia, de “viajar juntos durante el coronavirus”.