OMPRESS-SIERRA LEONA (5-05-20) Los misioneros hacen llegar paquetes de alimentos a familias, que incluso antes de la llegada del coronavirus estaban ya en situación de necesidad. Las misiones de Kamabai y Kamalo iniciaron un reparto de paquetes de alimentos para 10-15 días de consumo, a través de los miembros de la Fraternidad Seglar Agustina Recoleta de África y los voluntarios de ambas misiones. Estas ayudas están destinadas a 1.220 familias de personal docente y no docente y alumnos de los centros educativos St Paul de Kamalo y St Thomas de Kamabai. Una inversión para este programa de asistencia alimentaria de 18.000 euros, de los que una parte ha sido aportada por ARCORES, RCORES, la Red Solidaria Internacional Agustino Recoleta.

El programa de asistencia alimentaria, en el caso de los alumnos, se asocia a que los niños estén debidamente registrados y tengan su identificación personal como ciudadanos de Sierra Leona. Esta es una de las prioridades de los centros educativos de la Iglesia Católica: conseguir que todos los niños de sus escuelas estén debidamente registrados y tengan todos los derechos de los ciudadanos de Sierra Leona. En este país hay 178 casos confirmados de covid-19 y 9 fallecidos. Pocos casos, gracias a Dios, porque, como informan los mismos Agustinos Recoletos, Sierra Leona apenas cuenta con medios sanitarios; sólo se dispone de 13 respiradores. Además se está al final de la época seca, que en muchas partes significa falta de agua potable y de alimentos básicos como el arroz. Debido al confinamiento y la paralización de la actividad económica, la gente no puede desplazarse, como solía hacer en esta época en busca de otras oportunidades de trabajo en la construcción o en el transporte. Mucha gente en Kamalo y Kamabai se encuentra ya en situación de necesidad. Incluso el colegio de los Agustinos Recoletos de Kamalo ha solicitado autorización de las autoridades locales para abrir sus puertas y que la población pueda entrar a buscar agua al pozo del centro que aún tiene agua.

Por otro lado, se han cedido las instalaciones de BawBaw, en Peninsular Road (Freetown), para que sea un centro de cuarentena para casos sospechosos o positivos leves de la comunidad filipina en el país. Las dependencias fueron solicitadas por el cónsul honorario de Filipinas en Sierra Leona y se han acondicionado conforme a los requisitos establecidos por el ministerio de sanidad de Sierra Leona. Todos los equipamientos y materiales necesarios para convertir estas infraestructuras en un lugar adecuado para la cuarentena han sido aportados por la comunidad filipina, que son unas 2.000 personas en el país, con el asesoramiento de la Cruz Roja.