OMPRESS-CHILE (12-11-19) Más numerosos que los asaltantes fueron los voluntarios que han limpiado y ordenado la Iglesia de la Asunción, en el centro de Santiago de Chile, atacada y saqueada unas horas antes por manifestantes violentos, que han destruido imágenes, muebles y llenado de consignas e insultos el templo. El padre Pedro Narbona, el párroco de esta iglesia, ha agradecido el apoyo mostrado por innumerables personas. En la página web de la archidiócesis chilena decía: “Eso es lo hermoso, lo gozoso y lo que da esperanza. Muchos hermanos desde ayer en la tarde se empezaron a conectar, me llamaban por teléfono, gente de la comunidad e incluso personas que ni conocía, se despertó una corriente de vida solidaria, de preocupación, de oración, de venir hoy día, de traer materiales y dejar horas de hacer sus cosas personales para ayudarnos a sacar todo lo sucio. Eso lo hemos podido hacer gracias a ellos y la comunidad, que hoy y anoche han estado”. Aunque el párroco ha manifestado su dolor ante el ataque, afirmó que: “La Iglesia más allá de lo material que se cae y se puede caer ciertamente, se construye con piedras vivas, que son quienes vinieron a ayudar. Aunque quede un solo cristiano católico apostólico romano que viva coherentemente su fe y su amor a Jesucristo, va a existir la Iglesia católica, porque la Iglesia es más que las tablas”.

El administrador apostólico de la archidiócesis de Santiago de Chile, Mons. Celestino Aós, hizo público un vídeo mensaje: “Nuestro templo católico de la parroquia de La Asunción, fue saqueado ayer por la tarde, sacadas sus bancas y otras pertenencias para ser quemadas, las paredes fueron rayadas con consignas e insultos, las imágenes sagradas fueron destrozadas. Un hecho más dentro de los que se viven estos días. Comenzamos ayer el Mes de María, junto a ella, repetimos palabras como dolor, tristeza, rabia, inquietud, que quieren expresar lo que sentimos y hay otra palabra: rechazo, absoluto rechazo de toda violencia. Nos duelen los daños materiales que acaban afectando la vida de los más pobres, pero nos duelen principalmente los daños de las personas heridas, nos duelen los fallecidos. Por los muertos elevamos nuestra oración al Dios de la Misericordia. Por las víctimas, por todos los que sufrimos, imploramos la protección de la Virgen María”. Pidió que el domingo se rezaran, al final de las Misas, tres Avemarías, implorando el perdón por los pecados y los actos de violencia.

Desgraciadamente, la profanación de la Iglesia de la Asunción no ha sido el único acto de violencia de los últimos días, como resultado de las protestas que sacuden varios países de América. En Bolivia, la emisora Radio Ichilo, fundada por los salesianos en el municipio boliviano de Yapacaní, en el Chapare, el feudo político del presidente dimisionario de Bolivia, Evo Morales, era atacada por difundir la noticia de la renuncia del presidente, tras la denuncia y acusaciones de fraude electoral por parte de la Organización de Estados Americanos. Radio Ichilo, fundada en 1981 por el misionero italiano Aquilino Libralon, sufrió enormes daños materiales, tras el ataque de un grupo de manifestantes progubernamentales. También destruyeron la estación de policía de la localidad. “Como institución de la Iglesia Católica, dedicada a la evangelización y educación”, han manifestado los salesianos en un comunicado, “repudiamos todo tipo de ataque violento hacia la propiedad privada y exigimos a las autoridades dar con los autores de estos hechos vandálicos y cobardes, puesto que han destruido un patrimonio del pueblo de Yapacaní que, con la entrega generosa de misioneros salesianos y colaboradores laicos, ha costado años de esfuerzo y de sacrificio. Apenas sea posible, RTI retomará sus transmisiones y continuará así con su servicio y compromiso de ser comunicadores de Fe y Esperanza para el pueblo”.