OMPRESS-MADRID (11-02-21) Ayer se celebró el seminario “Asia, reto para la misión”, organizado por el Curso de Evangelización Misionera de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, con la intervención de la profesora Mª Jesús Hernando, misionóloga y delegada de ecumenismo de la diócesis de Getafe. Llevó a cabo una exposición magistral sobre los desafíos de la misión de la Iglesia en el continente asiático donde el cristianismo ha dejado el testimonio precioso de miles de mártires, y donde se hace urgente el anuncio de Cristo en diálogo con las otras religiones.

“Muchas de las iniciativas misioneras que han ido surgiendo a lo largo de los siglos han tenido su mirada puesta en Asia”, explicó José María Calderón, director de OMP España, en la introducción al seminario. Muestra de ello es el nacimiento de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el inicio de las Obras Pontificias Infancia Misionera y San Pedro Apóstol, el surgimiento de congregaciones como los javerianos…

Mª Jesús Hernando empezó su exposición subrayando que en Asia han nacido la mayor parte de los “fundadores” de las religiones. Y, aunque el mismo Cristo se encarnara en este continente, el cristianismo aún tiene muy baja presencia y penetración. Para conocer un poco más sobre los retos de la misión, Hernando dividió su ponencia en tres grandes partes: un repaso a la realidad actual del continente, una breve historia sobre la misión de la Iglesia allí, y una profundización en los dos retos más importantes que tiene la Iglesia allí: el diálogo interreligioso y la educación.

En cuanto a la realidad actual del continente, Mª Jesús Hernando destacó que en Asia viven 3.000 millones de habitantes, en 44 países, con 2.165 lenguas, con una gran variedad de formas políticas (desde democracias hasta teocracias, dictaduras militares) y de religiones. También hay grandes contrastes en lo económico, con potencias industriales como China o Japón, y países muy pobres. “La Evangelización en Asia exige una inculturación paciente”, afirmó Hernando, ya que no es lo mismo anunciar el Evangelio a los hindúes y budistas -que buscan sabiduría-, a China -que busca soluciones a los problemas económicos y demográficos-, o a los musulmanes. Ante todas estas realidades, “los misioneros llegan anunciando a un salvador pobre, humilde, humillado y crucificado”. Por ello, las iglesias locales en Asia se han unido en la Confederación de Conferencias Episcopales de Asía para dar una respuesta conjunta a tantos desafíos.

En segundo lugar, la profesora hizo un recorrido de la historia de la misión en el continente, que tiene características diferentes en los diversos países (repasó India, China, Japón, Filipinas…), pero que tienen en común un esfuerzo por parte de los primeros misioneros en entender bien a las otras religiones para dialogar con ellos, e intentos de crear lazos desde ellas para anunciarles a Cristo. Estos esfuerzos no siempre fueron bien recibidos, ocasionando grandes persecuciones y martirios.

Por último, la profesora Mª Jesús Hernando se centró en los dos grandes retos actuales que tiene la Iglesia católica en Asia según su criterio: el diálogo interreligioso y la educación. En cuanto al diálogo, la profesora subrayó que desde el inicio este deseo estuvo en los primeros misioneros, y que hay que mantenerlo hoy para construir la unidad, siempre respetando nuestra identidad, sin diluirla en aras de un entendimiento mayor. Destaca especialmente dentro de este reto el ecumenismo, ya que, según defendió Hernando, la división entre cristianos es un “anti-testimonio”.

El segundo reto al que se enfrenta la Iglesia en Asia según la profesora Hernando es la educación. “El compromiso de la Iglesia con la educación en Asia es vasta y ampliamente visible”, afirmó; y explicó que en muchos países la Iglesia es el único acceso que tienen a la educación las niñas, las minorías concentradas en tribus y los pobres. En el campo educativo también se constata un gran contraste entre países, puesto que en las grandes potencias, la educación es muy buena, y obtiene grandes resultados en el informe PISA. Pero, según explicó Hernando, muchas veces para llegar a estos resultados se somete a una presión enorme a los niños y jóvenes, que se olvida de la persona en sí, y se centra solo en el éxito. Ante ello, la Iglesia tiene el gran desafío de mostrarles el amor de Dios que se basa en la gratuidad, y ayudarles a afrontar el aislamiento y la presión que en muchos casos les lleva al suicidio.

A estos dos grandes retos, la profesora añadió otros también importantes, como el papel de los laicos, la respuesta misionera a los problemas y desigualdades sociales y la denuncia de las armas de destrucción masiva.

Tras la ponencia, tuvo lugar un intenso diálogo, con preguntas recibidas desde diversos puntos de España -Cádiz, Navarra, Canarias, Terrassa…-, e incluso desde Bogotá (Colombia). En las preguntas se abordaron temas como las vocaciones nativas en Asia, la necesidad de no renunciar al anuncio de Cristo en el diálogo interreligioso.

Puede ver el seminario completo en este enlace.