OMPRESS-HONDURAS (11-01-18) Los provinciales jesuitas de América Latina y el Caribe han hecho pública una carta abierta a la comunidad internacional en defensa del padre jesuita Ismael Moreno, comúnmente conocido como “Padre Melo” y de otros líderes hondureños “que luchan, al lado de su pueblo por el reconocimiento de sus legítimos derechos democráticos”. La situación de inestabilidad y violencia que ha vivido Honduras en los últimos meses han llevado a hechos como los denunciados por los provinciales jesuitas en su denuncia pública:

“En Honduras está circulando en las redes sociales un cartel anónimo en que se acusa falsamente al Padre Ismael Moreno Coto (Padre Melo) y a otros ocho líderes regionales llamándolos de Eje del Mal en la Perla del Ulúa.

Son todas acusaciones mentirosas y falsas que intentan desvirtuar el trabajo de organización popular y resistencia pacífica y democrática que estas personas, junto con el pueblo hondureño, están realizando en momentos en que el voto popular ha sido irrespetado por el señor Juan Orlando Hernández y sus aliados políticos.

Se trata de un intento de crear terror entre la población como estrategia para desmovilizar al pueblo; una estrategia que termina volviéndose contra aquellos que la producen, y deslegitimando -aún más- sus pretensiones de dominación.

Escudarse en el anonimato para calumniar a cualquier persona es uno de los actos más cobardes y condenables que un ser humano puede cometer. Incitar al odio y la división es un acto criminal, más aún en una sociedad tan polarizada como Honduras.

Las acusaciones que se hacen pretenden banalizar la lucha de estas personas, e incitar y justificar agresiones contra ellos disfrazándolas de delitos con los que no tienen nada que ver. Debemos estar todos prontos a defenderles. Por eso, manifestamos fuerte y firmemente que:

Estamos indignados por la manera como se quiere callar la voz del pueblo hondureño. Ni el Padre Melo ni ninguno de los otros señalados son personas violentas, ni tienen vínculos con el narcotráfico, ni han cometido crimen alguno por el cual deban ser perseguidos.

Rechazamos todos los métodos intimidatorios que está usando el gobierno del Señor Juan Orlando Hernández contra personas e instituciones de oposición.

Manifestamos nuestra mayor solidaridad y respeto por el trabajo que están realizando el Padre Melo y los compañeros y compañeras que han sido falsa y calumniosamente acusados.

Animamos al pueblo hondureño, inconforme con el resultado de las elecciones del 26 de noviembre, a continuar su lucha pacífica hasta encontrar salidas democráticas para su país.

Reafirmamos nuestra abierta disposición para colaborar en la construcción e implementación de mecanismos que ayuden al pueblo de Honduras a salir definitivamente de esta crisis política; y reiteramos que este servicio se condice plenamente con la misión de la Compañía de Jesús y con las enseñanzas de la Iglesia Católica.

Exigimos a las personas responsables que suspendan ese tipo de acciones, pues delante de Dios y de Su Pueblo son YA responsables de la sangre derramada por más de 30 compatriotas suyos, y tendrán que dar cuenta de cada gota más que sea derramada.

Delante de toda la comunidad internacional, hacemos responsable al Sr. Juan Orlando Hernández y sus aliados, de la seguridad e integridad física y moral de las personas falsamente acusadas: Katrina Suley Flores, Jorge Díaz, Néstor Alemán Cáceres, Reinieri Godoy Cáceres, Reinaldo Arturo Castro, Bartolo Antonio Fuentes, Ángel Roberto Rivera, Arminta Pereira Ortega, Ismael Moreno Coto (Padre Melo).

Responsabilizamos a Juan Orlando Hernández del caos político y social en que está sumido hoy el pueblo hondureño. No son quienes trabajan por la verdad, la transparencia, la democracia, la participación, la justicia los que perjudican los negocios y el desarrollo del país.

¿Será que “no tienen conocimiento todos los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comieran pan?” (Salmo 14, 4)”.