OMPRESS-ASTURIAS (30-10-20) El libro “No te olvides de Burundi” recoge la experiencia misionera de los sacerdotes asturianos que partieron a la misión diocesana que el Arzobispado de Oviedo impulsaba en este país, una experiencia que cambió sus vidas y las de las personas con las que se encontraron.

La misión nació del cruce de dos circunstancias: la primera, la animación misionera de una de las campañas de las Obras Misionales Pontificias, la de las Vocaciones Nativas. El delegado de misiones de aquel entonces, Luis Legaspi, invitó en 1970 a Mons. André Makarakiza, arzobispo de Gitega y presidente de la Conferencia Episcopal de Burundi, para apoyar la campaña de apoyo a las vocaciones en los territorios de misión. La otra circunstancia es que el obispo burundés iba buscando sacerdotes que ayudaran en su diócesis. Varios sacerdotes asturianos aceptaron sin dudas.

El 11 de septiembre de 1970 empezaba una relación de años entre Asturias y Burundi. A los primeros sacerdotes, Ángel Eladio González Quintana y Fernando Fueyo García, se unirían a lo largo de los años más sacerdotes, religiosas de las Hijas de la Caridad y seglares; además de la estrecha colaboración con la asociación Medicus Mundi que nació a principios de los años setenta en Asturias impulsada por la Delegación de Misiones. Fernando Simón, actualmente Portavoz del Ministerio de Sanidad para la Pandemia del Coronavirus, trabajó en el Hospital Asturias, creado por la misión diocesana.

Vivieron al lado de los burundeses, compartiendo sus anhelos, ayudándoles con un hospital, escuelas, mejorando su calidad de vida con agua potable y educación. Y también sufrieron la tragedia de la cruenta guerra civil entre hutus y tutsis que estalló en 1993. La labor de los misioneros, los de Asturias y los de tantas congregaciones que estaban allí, al afrontar aquella locura, les mereció en 1994 el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, otorgado a las Misiones Españolas en Burundi y Ruanda.

El libro “No te olvides del Burundi” recoge todo el conjunto de vivencias, anécdotas y experiencias que fueron surgiendo desde aquella primera misión que iniciaron Fernando Fueyo y “Yayo” González en el año 1970 y que luego continuaron otros seis misioneros más: José Manuel García, Ángel González, Luis Argüelles, Luis Miguel Menes, José Manuel Álvarez y Alejandro Rodríguez… que nunca olvidarán Burundi.