OMPRESS-SEGOVIA (8-03-21) En la celebración de la Misa del Día de Hispanoamérica en la 2 de TVE, el obispo de Segovia, Mons. César Francos recuerda a las misioneras y misioneros españoles presentes en América, alivio y consuelo para muchos en situaciones de pobreza y necesidad.

El obispo segoviano recordó en la homilía de la Misa al anterior Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil García, enterrado en su pueblo natal, Veganzones, desde donde se transmitía la Misa. Un hombre cuyo afán misionero se expresaba a través de sus “iniciativas y proyectos para que la Iglesia… se conociera con el nombre de Misión”.

Mons. Franco explicó que los misioneros, al dejar su casa, familia y pueblo, “se hacen casa, familia y pueblo con las gentes a las que son enviados”. A los misioneros presentes en Hispanoamérica, “les debemos agradecimiento”, porque “son para aquellos pueblos, alivio y consuelo en tantas situaciones de pobreza y necesidad y ahora, especialmente, en estos momentos de crisis sanitaria, social y económica”. Y añadía, “los misioneros no son héroes – aunque a veces hacen actos muy heroicos –, son cristianos convencidos de que, según dice San Pablo, Cristo es la fuerza y la sabiduría de Dios, que escoge lo débil de este mundo para manifestar la fuerza de Dios”.

El obispo de Segovia recordó que los problemas de este mundo no son primariamente económicos, sino éticos, morales y religiosos, por eso, el Papa Francisco, en su encíclica Fratelli Tutti ha puesto el dedo en la llaga al reclamar una fraternidad universal. Sólo quien es capaz de mar como Jesús puede cambiar este mundo, “renovarlo, transformarlo en la casa común de todos los hombres”. Nuestros misioneros “no caen en la retórica biensonante y acomodaticia de quienes bajo pretexto de hacer un mundo mejor, sólo piensan en sí mismos, en sus intereses particulares”. Por eso hay que pedir “que nunca falten misioneros así”.