OMPRESS-LLEIDA (21-06-19) Los niños de la localidad de Seròs, en la diócesis de Lleida, el día en que recibieron su primera comunión, tuvieron un recuerdo especial para todos aquellos niños que quizás no tuvieron la misma suerte que ellos por haber nacido en otro continente, en otro país, en un lugar menos privilegiado.

La Obra Pontificia de la Infancia Misionera, gracias a la labor de la delegación de misiones les ha acercado esta realidad de lo que pasa en el mundo a los más pequeños de la diócesis. Como explican desde la delegación: “Ayudados por las catequistas, se transmiten valores de ayuda, solidaridad, caridad, valores cristianos que nuestros niños van conociendo. Una labor que seguro que dará fruto en todos ellos”.

En Navidad, Pilar, catequista de Seròs, entregó a los pequeños la hucha de Infancia Misionera, que ellos se apresuraron a montar y pintar. Su compromiso fue que, hasta el día de su primera comunión, esa hucha se iría poco a poco llenando no de lo que les sobra sino de un esfuerzo por compartir lo que ellos tienen. Las huchas de estos niños han llegado a la delegación de misiones de la diócesis de Lleida como un donativo que vale más por cuanto es un esfuerzo ligado a su preparación a recibir por primera vez a Jesús.

La Infancia Misionera sumará su aportación al sostenimiento de muchos proyectos en todo el mundo donde nuestros misioneros trabajan con niños. Un grano más que de arena, de corazón.