OMPRESS-SEVILLA (1-02-18) “Aquí en el polideportivo Claret late el corazón de toda la Iglesia, sin vuestra oración no habría misión, sin vuestra ayuda no se conocería el Evangelio en muchos lugares del mundo”, con estas palabras del delegado de misiones de Sevilla, Eduardo Martín Clemens, comenzaba el encuentro misionero diocesano. Un encuentro que ha reunido el pasado sábado a más de 500 niños en el polideportivo del Colegio Claret de la capital hispalense, llegados de colegios y parroquias sevillanas, y acompañados de profesores, catequistas y monitores.

Los padres claretianos acogieron con generosidad una vez más el encuentro de Infancia Misionera de la diócesis sevillana, y se contó con la presentación y espectacular animación Luis Alfonso Inurria, profesor del propio centro.

Cada continente tuvo su representación en el evento, se hizo mención tanto en la presentación como en la posterior Gymkana a la labor que hicieron en África, Daniel Comboni, en Asia, San Francisco Javier, en América, Santa Rosa de lima, en Oceanía, San Damián de Molokai y en Europa, Santa Teresa de Lisieux.

Se comenzó con los testimonios, el del padre Diego, en las selvas del Perú; el del padre Joaquín Castellón en China, causando sensación entre los más pequeños; el del padre Cesario, misionero en África. Impresionó a todos el testimonio de una chica, Ana de 16 años, que habló de su experiencia como voluntaria en Marruecos, y cómo espera cumplir la mayoría de edad para marchar a África. La música fue a cargo de Ibu y su grupo Africano “super Tam Tam”, que hizo las delicias de los más pequeños.

Este año el encuentro incluía una novedad. En vez de celebrar el Festival de la Canción, la Jornada giró en torno a la Gran Gymkana “Atrévete a ser misionero”, lema de la Infancia Misionera 2018. Los niños hicieron un recorrido por los 5 continentes a través de diferentes pruebas, donde conocieron algo más de la labor de los 5 misioneros comentados anteriormente y disfrutaron con las distintas pruebas, desde la elaboración de un rosario misionero al balón prisionero o el pañuelo. Entre prueba y prueba no faltó la oración a la Virgen María.

Todo finalizó con la entrega de los diplomas y un regalo misionero a los finalistas a nivel de la archidiócesis de Sevilla del concurso de comics organizado por las Obras Misioneras Pontificias. Grande fue la expectación durante el sorteo de las camisetas del Sevilla F. C. y del Real Betis Balompié, firmadas por los jugadores. Los himnos de los dos equipos amenizaron el momento.