OMPRESS-ORENSE (14-12-20) Fray José Estévez Iglesias, fraile mercedario, ha tenido toda una vida entregada como misionero en Burundi, Ruanda y Puerto Rico. Ahora en Sarria, Lugo, agradece la generosidad de tantos y tantos con las misiones y los misioneros. Su testimonio, recogido en la revista Comunidade, del obispado de Orense, habla del desgaste de los años de quienes han dado su vida a la misión.

“No son palabras que se lleva el viento el mandato de Jesús ‘dadle vosotros de comer’. Nuestra respuesta ha sido ‘Aquí estoy, Señor, envíame’. Los que hemos gastado nuestra vida en países lejanos os damos gracias por vuestra cercanía, cariño y generosidad que hicieron posible ser samaritanos: curando, enseñando, acompañando, cuidando a los que encontramos esclavizados por la indiferencia o el olvido.

Gozamos viendo que la palabra de Jesús era recibida con alegría y esperanza y capacitaba para la reconciliación, justicia y paz. Gracias a tantas personas amigas de las misiones se fortalecía nuestro compromiso con el Evangelio, gracias por vuestros ánimos y simpatía. Sé de muchos de vosotros que sería una alegría poder ser misioneros en países pobres, compartir la alegría y las dificultades de esos pueblos.

Hoy nos sigue doliendo el que miles de migrantes arriesguen sus vidas soñando con una tierra de Jauja, desafiando el riesgo de cruzar el desierto y el mar, posible sepultura de muchos. Saludamos y oramos con las docenas de misioneros de Ourense que dicen: en el declinar de mi vida quiero entregar mis fuerzas orando cada mañana ‘aquí estoy, Señor, envíame’.

Los antes misioneros y hoy disminuidos por el desgaste de los años nos alegramos que jóvenes que hemos acompañado en tierras lejanas puedan ser hoy sacerdotes y mensajeros en Europa y heraldos del Evangelio en medio de las viejas cristiandades. No podemos dejar solos a los nativos que nos han reemplazado en nuestros puestos de misión. Necesitan fortalecer escuelas, hospitales, orfelinatos, cáritas, formación de catequistas, seminaristas, noviciados de religiosas/os, escuelas de formación profesional.

Somos Iglesia, somos familia de creyentes, somos un mismo pueblo que nos guía Jesús, el Señor”.