OMPRESS-BANGLADESH (24-11-20) Cox’s Bazar, en Bangladesh, es la ciudad costera más al sur del país, a pocos kilómetros de la frontera con Birmania, por eso, cientos y cientos de refugiados musulmanes rohingya se hacinan alrededor de la población. Tres organizaciones católicas dedican a ellos sus desvelos, intentando paliar la tragedia de su desarraigo. Caritas Bangladesh ha dado apoyo y asistencia económica a varias organizaciones católicas locales e internacionales, entre ellas el Servicio Jesuita a los Refugiados (JRS) y la ONG Catholic Relief Service (CRS). El pasado 15 de noviembre, informa la agencia católica UCA News, lanzaba un programa conjunto para ayudar a los jóvenes de 12 a 18 años que están en los campos de refugiados.

El objetivo del proyecto “Multipurpose Adolescent Center” es apoyar el desarrollo psicológico de los jóvenes, ofreciendo programas de asesoría y capacitación. El proyecto también brinda atención a mujeres embarazadas, guarderías y acompañamiento a niños discapacitados. Se espera que el proyecto esté en marcha al menos hasta abril de 2021. Este programa es un paso más en el apoyo y cercanía que estas instituciones católicas han mostrado a los refugiados rohingya desde el inicio de su éxodo masivo. Fue en 2017, cuando tuvo lugar en la cercana Birmania, Myanmar, una brutal represión que provocó la huida de más de 700.000 de ellos. Gracias a los fondos enviados por la Iglesia católica de todo el mundo, Caritas Bangladesh ha podido ayudar a 146.819 refugiados desde 2017, con alimentos, material y asistencia médica. Por su parte JRS, que acaba de celebrar el pasado 14 de noviembre 40 años de existencia, comenzó a trabajar con los refugiados rohingya en abril de 2018. Entre otras iniciativas lleva adelante once espacios dedicados a los niños en los campos de Cox’s Bazar – de los que se benefician 4.000 niños, a los que se da también educación.

Bangladesh acoge, entre Cox’s Bazar y otros lugares fronterizos, a más de un millón de refugiados rohingya que huyeron de Birmania, tras sufrir discriminación y privación de derechos durante varias décadas, entre ellos el verse privados de la ciudadanía birmana, a pesar de vivir durante décadas en un país de mayoría budista.