OMPRESS-NÍGER (29-10-19) Para celebrar de una manera especial el DOMUND y el Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa en Níger han tenido una iniciativa novedosa para vivir el lema “Bautizados y enviados”. Los sacerdotes de la capital, Niamey, fueron separados de sus comunidades habituales y enviados en misión a otras comunidades distintas de la misma ciudad.

El padre Souley Dominique Albarka, director diocesano de las Obras Misionales Pontificias explicaba las razones detrás de esta iniciativa: “Con esta acción, queremos revivir y profundizar en cada sacerdote la conciencia misionera, para que todos sean verdaderos animadores del Pueblo de Dios, como lo fue el fundador de la Pontificia Unión Misional (una de las cuatro Obras Misionales Pontificias), el beato Paolo Manna, que lo comprendió muy bien: al movilizar a los sacerdotes, decía, movilizamos al Pueblo de Dios”.

Con esta iniciativa de “desarraigar” a los sacerdotes de su propia comunidad, su propia parroquia, su propio ambiente, se trata, añadía, también de sensibilizar a los fieles y lograr una mayor movilización espiritual y material. Debe haber una verdadera conciencia “de la vocación misionera universal de todos los fieles”, un interés “en la evangelización universal que debe crecer en las familias, en las Comunidades Cristianas de Base, en las Parroquias, en las asociaciones de fieles”. Además ha sido una forma de “dar más brillo a la animación de este Mes Misionero en nuestra archidiócesis de Niamey”.

Como explicaba el director de Obras Misionales, “muchos fieles han acogido con satisfacción esta gran iniciativa. Para ellos, el envío de sacerdotes a otras parroquias los familiariza mejor con ellos y nos recuerda el deber de toda la Iglesia de anunciar las Buena Nueva a todos”.