OMPRESS-SUAZILANDIA (10-06-20) Para ayudar a los que más están padeciendo, estos son los tres productos en los que se ha centrado gran parte de la solidaridad de la diócesis de Manzini, Suazilandia, el pequeño país enclavado entre Mozambique y la República Sudafricana. Y han llegado a muchos con ellos. Es el fruto de la “Campaña Covid 19”, lanzada por el obispo de la diócesis, Mons. José Luis Ponce de León IMC.

Se han movido parroquias, comunidades y organizaciones de la Iglesia. Un ejemplo de esto ha sido la St. Joseph Sodality, de la Parroquia Our Lady of Sorrows. En seguida se pusieron en marcha a través de Zoom y WhatsApp, y eligieron el llamamiento dos, hecho por el obispo al comienzo de la pandemia: aliviar el hambre. Mons. Ponce de León lanzó cinco “appeals”, llamamientos o peticiones: el primero conseguir protección y equipo para los trabajadores sanitarios; el segundo, aliviar el hambre, centrándose en los alimentos básicos; el tercero, tanques para el agua y jabón disponibles para las comunidades; el cuarto, acceso a la información a través de medios de comunicación y redes sociales; el quinto, construir casas de dos habitaciones, para evitar la masificación en los hogares de una sola habitación. Los comités de cada parroquia han ido respondiendo a estas necesidades, unidos en torno a estos cinco ejes.

En una carta enviada hace una semana, el obispo explicaba que la diócesis de Manzini había respondido con rapidez ante la situación que se avecinaba: “Una vez que el virus afectó al mundo, comenzamos nuestra oración diaria. Las Santas Misas estuvieron disponibles en nuestro canal diocesano de YouTube. Podcasts diarios de reflexión y oración se han enviado diariamente. Se distribuyen mascarillas a las parroquias. Se han organizado proyectos de apoyo a los más pobres del país, y estoy profundamente agradecido a todos ustedes y a nuestras sociedades por el apoyo inmediato a los proyectos diocesanos”. Además, añade el obispo de Manzini, “nuestras parroquias también buscaron el modo de estar cerca de cada uno de ustedes a través de la adoración del Santísimo Sacramento, escribiendo sus nombres en los bancos de la iglesia, los grupos de WhatsApp, distribuyendo comida a los pobres… También mostramos que somos cristianos cuidándonos unos a otros en las cosas más simples, como mantener la distancia social, usar máscaras, lavarnos las manos, tener cuidado con lo que compartimos en las redes sociales…”. Porque, decía: “¡Cada pequeño acto de amor cuenta!”.