OMPRESS-ROMA (5-02-21) Ayer finalizaba el curso online internacional en lengua española “La caridad misionera y el Fundraising”, organizado por el Centro Internacional de Animación Misionera (CIAM) y por el secretariado internacional de la Pontificia Unión Misional (una de las Obras Misionales Pontificias, PUM). Para la coordinación del curso contó con la colaboración de OMP España.

Se inscribieron al curso 97 colaboradores de OMP de 18 países. En su mayoría eran de habla hispana, pero también participaron desde Mozambique, Guinea Bissau, Turquía, Rumanía o Brasil. A lo largo de tres días se han dado cita para formarse, y estudiar nuevas formas de Fundraising, la petición de fondos profesional para sostener el trabajo de evangelización que la Iglesia católica realiza en todo el mundo.

Profesores y especialistas han compartido con los asistentes herramientas para mejorar el Fundraising, y fomentar un contacto directo con los donantes, para que se sientan parte de la misión, y se entusiasmen por la causa misionera. Técnicas basadas en un aumento de donativos online, un contacto periódico a través de newsletters, campañas de comunicación centradas en historias personales…

Más allá de todas estas herramientas, el gran reto del Fundraising en las Obras Misionales Pontificias es mantener el carisma y hacerlo más vivo en la actualidad. “OMP no es una ONG; es una parte de la Iglesia que se encarga de atender a las iglesias jóvenes”, explicó José María Calderón, director nacional de OMP España, en la sesión conclusiva. Por ello, según defendió, el donativo que se pide no es un acto de caridad, sino una participación en la Iglesia universal, que es nuestra familia.

José María Calderón defendió que hay que aprender nuevas herramientas de Fundraising para mejorar nuestro trabajo y servir mejor a la Iglesia, pero subrayó que no podemos olvidarnos de nuestra forma básica de captación de donativos: las colectas en las Misas. “Queremos hacer conscientes a los cristianos que en sus manos está la Iglesia universal”, afirmó. Junto con las colectas, defendió la importancia central de la animación misionera en las parroquias, y de la formación misionera, realizada en gran parte gracias a las direcciones diocesanas de OMP, a quienes agradeció todo su trabajo e implicación. El director nacional de España subrayó que de una buena animación y formación la consecuencia natural será una mayor participación en las colectas, y se aumentarán las vocaciones misioneras, lo que es una de las grandes prioridades de OMP España.

El padre Fabrizio Meroni, secretario internacional de la PUM, director del CIAM y director de la Agencia Fides, despidió a los asistentes con una provocación sobre el papel actual de las OMP en el mundo, e invitó a los presentes a redescubrir el carisma único de esta institución pontificia, que se basa en tres características principales: la fe de la Iglesia en Cristo, la misión, y la universalidad. A través de siete puntos, mostró la urgencia de la misión hacia los que no tienen fe, y la necesidad de que la evangelización salga de los despachos, y no sea un mero barniz, sino que cambie la vida real de las personas. “El Fundraising debe ser ‘faithraising’ (un aumento de la fe): donantes y receptores, todos estamos llamados a crecer juntos en la misma fe”.