OMPRESS-DAKAR (9-04-19) Este domingo se clausuraba en Dakar la JMJ 2019 con una misa presidida por el Arzobispo de Dakar, Mons. Benjamin Ndiaye, en el Santuario Mariano de Popenguine. Como un reflejo de la JMJ de Panamá que tuvo a María como ejemplo de disponibilidad a los planes de Dios, esta JMJ africana tuvo como lema “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Más de 15.000 jóvenes de toda África Occidental se han dado cita de 5 al 7 de abril de 2019, en el Santuario Mariano de Nuestra Señora de Popenguine, al sur de la capital de Senegal, Dakar.

Desde 1996, Senegal ha organizado JMJ, para dar oportunidad de asistir a los jóvenes católicos de África occidental. Estas JMJ se han celebrado en las diócesis de Dakar en 1996, Ziguinchor en 2000, Thiès en 2009, Kaolack en 2014 y, finalmente y de nuevo, en Dakar. La próxima, en 2024, será en Saint-Louis, en el norte del país.

Uno de los actos más emotivos de estos días fue la recepción de la cruz de la JMJ que llegó por mar. Recibida por los miles de jóvenes en la playa, fue llevada en procesión hasta el santuario mariano, entre canciones y vítores en los diversos idiomas de los peregrinos. Había grupos de jóvenes de Gambia, Mali, Mauritania, Costa de Marfil, Burkina Faso, Níger, Guinea-Bissau y Guinea…

Durante estos tres días se han sucedido las vigilias de oración, los momentos de reflexión y catequesis. Se desarrolló además un Foro de Emprendimiento Juvenil, para que los jóvenes tuvieran contacto con oportunidades de trabajo, capacitación profesional y financiación para su futuro. Precisamente uno de los temas tratados fue el tema de la inmigración ilegal, tan presente en las vidas de los jóvenes de África occidental. La Iglesia de estos países, como subrayó el mismo arzobispo de Dakar en la misa conclusiva, está comprometida en lograr que se abandone esta esta práctica irregular, que tantas muertes causa, para buscar rutas legales. Para ello es necesaria la capacitación y la formación adecuadas: “Los jóvenes de hoy se enfrentan a enormes dificultades debido al desempleo. El empleo sigue siendo hasta ahora su mayor preocupación. Se preguntan cómo ganarse la vida”, decía Mons. Ndiaye, que les instó a no rendirse nunca, a no desanimarse en la vida.