OMPRESS-MURCIA (10-09-19) El pasado 1 de septiembre, como ya se viene haciendo desde el 2008, en la parroquia de San Bartolomé de Ulea tuvo lugar la celebración de la eucaristía en recuerdo y homenaje de los misioneros de la diócesis de Cartagena difuntos, de manera especial de Aurelio Carrillo, cuya celebración del aniversario de su partida a la casa del Padre dio origen a esta celebración junto a su familia y la comunidad parroquial de Ulea. Se recordó de manera especial a los misioneros fallecidos este año: el mayor en edad y misión el P. Abilio, franciscano en Nicaragua, que falleció el 23 de febrero, luego el obispo nacido en el Palmar, Francisco Lerma, obispo de Gurue, en Mozambique, que falleció el 24 de abril en Mozambique; el sacerdote diocesano Juan García Gil, misionero en Venezuela entre 1964 y 2014 y que falleció en Molina del Segura el 7 de julio, y la hermana Nieves, asesinada en la República Centroafricana el 20 de mayo, era de Burgos y llevaba 23 años en África, pero antes trabajo pastoralmente en el murciano barrio de San Basilio.

Junto a ellos, como siempre, tuvo un lugar importante en el recuerdo y homenaje, Fina, quién con su esposo Luis tantas veces a trabajado por las misiones y los misioneros, y, con ellas por tantos, que sin ir a misión, desde aquí viven con pasión la actividad misionera; y también, así lo hizo el delegado de misiones durante la homilía, también en estos días de preocupación por la Amazonia nos acordamos de Santiago Cimarro, misionero javeriano, que tras varios años en Murcia regreso a la misión en Brasil donde falleció.

Como todos los años, el coro de la parroquia animó la celebración, a la que vinieron familiares de Aurelio incluso desde Cartagena, y amigos de Ulea y de los misioneros. Los misioneros javerianos, Ivanildo y Robertus, llegaron desde Madrid para participar en esta celebración, junto con el párroco, Diogo, el misionero Rosendo y el hijo del pueblo, Damián Abellán, canónigo de la SIC de Santa María. La celebración fue presidida por el delegado de misiones cesante José Luis Bleda Fernández, que en breve también partirá a la misión.

Tras la Eucaristía se tuvo un momento de diálogo-presentación de lo que es el Mes Misionero Extraordinario que ha convocado el Papa Francisco para celebrar este próximo octubre en toda la Iglesia, y luego a la puerta de la Iglesia tuvo lugar el ágape fraterno, donde también celebramos los cumpleaños de Roxana y Ana María, feligresas de Ulea.

El misionero Ángel Arnaldos, desde Zimbabue, agradeció esta celebración: “Ulea en pleno, nuestra Diocesis de Cartagena, gracias por las noticias sobre la celebración de la misa por los misioneros de la diócesis difuntos. Veo que este año el número ha aumentado demasiado, y en algunos casos debido a la violencia. Me uno desde nuestro empobrecido Zimbabue el día uno de septiembre en Ulea. Mi corazón estará y ya está con vosotros en la Misa en San Bartolomé. Como me gustaría estar con vosotros ahí como he hecho desde el primer año. Este año no me es posible. En 2020, al celebrar mis Bodas de Diamante Sacerdotales espero poder unirme a los sacerdotes que celebrarán Diamante, Oro y Plata. Si el Padre Amante me conserva en esta vida terrena… Pero no podré quedarme hasta Septiembre porque las faenas varias me reclaman aquí”.