Los misioneros laicos también son protagonistas de la Misión

 

Después de presentarnos a los misioneros españoles de Bocoio y Luanda, el próximo domingo 8 de abril, OMP y TRECE ofrecerán una nueva entrega de “Misioneros por el Mundo” en Angola, en esta ocasión en Lobito, a orillas del Atlántico, una de las ciudades más pobladas del país.

El recorrido por estos tres enclaves angolanos nos permite ver la riqueza misionera de la Iglesia (más de 60 misioneros españoles siguen en Angola). En Bocoio y Luanda tuvimos ocasión de ver el trabajo de un matrimonio, un sacerdote del Camino Neocatecumenal y tres religiosas. Ahora, en la diócesis de Benguela, conoceremos a tres jóvenes laicas de los Misioneros Seglares Vicencianos (Misevi), que trabajan en colaboración con las Hijas de la Caridad. Llevan alrededor de un año en Angola, pero ya habían compartido misión en Honduras o Mozambique.

Cristina, Virginia y Guillermina, misioneras laicas, recorren los barrios de la Ilha, Compao, Feira y Cassai, conviven con el pueblo, y llevan la fuerza transformadora del Evangelio a esa realidad social empobrecida.

En el Barrio de Compao, la pamplonica Cristina Aranguren ayuda a las mujeres que trabajan en el mercado, dándoles clase de cálculo y escritura para favorecer su inclusión social. A través de las clases, la misionera puede tener también un acercamiento a sus realidades personales. Ser mujer en Angola no es fácil; teniendo en cuenta su vida y cómo salen adelante, estas mujeres son “superhéroes” para las misioneras.

Virginia Alfaro dejó su Fuengirola natal para ser misionera. En Lobito colabora con las Hijas de la Caridad en el programa “Omola Wasandjuka”, para niños de preescolar. La escuela no puede educar a todos los niños del barrio, al dar prioridad a los primogénitos, se favorece la implicación de la familia.

Guillermina Contreras nació en un pequeño pueblo de Burgos. Hoy, entrega su vida al servicio de los discapacitados de Lobito. A través, de la, catequesis y la ayuda médica, estos adquieren una visibilidad que en otro contexto no tendrían.