OMPRESS-BRASIL (16-10-20) “Misioneros por el Mundo” llega este viernes 16 de octubre, víspera del Domund, a Brasil, para presentarnos el testimonio de un puñado misioneros españoles en la Amazonía, que representan a los más de 300 que hay actualmente en todo este extenso país.

En Manaos, una ciudad en medio de la selva amazónica, está desde hace dos años el sacerdote Luis Miguel Modino, nacido en un pueblo de León e incardinado en la diócesis de Madrid. Su pertenencia a la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) nos habla ya de su talante sacerdotal y misionero. Después de trabajar acompañando a comunidades indígenas, ahora, desde la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), intenta dar a conocer la vida de los pueblos de la Amazonía y las problemáticas a las que se enfrentan, sobre todo el papel de la Iglesia en la región. Luis Miguel cree que desde la escucha, la Iglesia puede acompañar a los habitantes de esta región para que sean protagonistas de su propia historia.

La hermana Fermina López es una salesiana nacida en León, que llegó a Brasil hace 50 años. Toda una vida entregada a la evangelización, ahora en la misión de Barcelós, aunque en el programa la encontramos en la casa provincial de las salesianas en Manaos, donde las religiosas tienen un Museo del Indio. Desde el comienzo de la misión las hermanas se preocuparon de recoger la cultura indígena para hacerla visible en este museo.

Pero donde Fermina está en su salsa es en la misión en Barcelós, en la Amazonía, en el río Negro; allí se ha dedicado siempre a la educación y la pastoral en parroquias, barrios y comunidades. Desde niña soñaba con esto, con ser misionera en América. Estar con los que la necesitan ayudándoles a mejorar su educación, su salud… ha llenado su vida. Recordando a su fundador san Juan Bosco que decía “con los niños me siento bien”, la hermana Fermina afirma sonriendo: “con los indios me siento bien”.

La hermana Anunciación Calvo es otra salesiana de Salamanca que también ha batido récord con casi 70 años en la misión en Brasil. Con un zumo de “arazá” las hermanas y el misionero brindan “por todos los misioneros de hoy y de mañana”

El padre Modino presenta también a un grupo de misioneros laicos de Manaos, pertenecientes a la red “Un gripo por la vida”, con el que colabora ayudándoles a difundir su trabajo. Ese trabajo consiste sobre todo en luchar contra la trata de personas y la explotación de niños y adolescentes, educando en las escuelas y parroquias, y descubriendo casos que permanecían encubiertos. El perfil de las víctimas son mujeres con pocos recursos, a veces adolescentes, niñas que viven en las periferias o el interior. Como recuerda Modino, la trata de personas fue precisamente uno de los temas tratados en el Sínodo de la Amazonía; por eso esta red está creando grupos en las comunidades para concienciar sobre este tema.

Ocho horas de barco separan a Belém de Breves, en la isla de Marajó, donde se encuentra José Manuel Fernández, un agustino recoleto nacido en Castellón. El misionero realiza su misión en la Parroquia “Santa Ana” y en una escuela que tienen los agustinos recoletos. Allí intenta llevar “la naturalidad de la vida de la Iglesia” a este lugar de “frontera a nivel humano y espiritual, que ha sido maltratado y engañado, y donde los misioneros intentan ser una barrera contra esas injusticias”. La misión en estado puro, en medio de barrios sin infraestructura: ni canalización, alumbrado, asfalto, etc., al que se suma la violencia, el alcohol, la droga y la prostitución. Los misioneros realizan con estas personas, sobre todos con quienes acuden a su escuela, una labor también de acompañamiento espiritual y sanación de “heridas que tienen en el alma”. Como dice José Manuel, “la Iglesia quiere estar con ellos”, y concluye “Dios no se ve, pero está aquí”.

Los programas de “Misioneros por el Mundo”, realizados con la colaboración de OMP, se emiten en TRECE TV los viernes a las 21,15 h. y se redifunden los domingos a las 13,00 h.