La fe, principio motor de la misión

TRECE TV emitirá esta medianoche uno de los programas de “Misioneros por el Mundo” grabado en Etiopía, en esta ocasión en la misión de Gambo, donde los Misioneros de la Consolata atienden un hospital de la Iglesia Católica en medio de la selva. El pueblo de Gambo se encuentra en la diócesis de Meki, un territorio de misión que Obras Misionales Pontificias ayuda cada año con unos 100.000 euros. El palentino Álvaro Palacios, que lleva 40 años en Etiopía, es uno de los 20 misioneros españoles que anuncian el Evangelio entregando su vida en esta remota región.

Desde la iglesia de Gambo, el padre Álvaro afirma que “a mucha gente se le pasa por alto que el principio motor de una misión es la iglesia”. Los primeros misioneros que llegaron a Gambo en 1919, los padres capuchinos, lo hicieron movidos por ese amor a la Iglesia y por fe. Pero no vivieron una fe desencarnada porque sabían que la fe la tenían que encarnar en la realidad que habían descubierto. Álvaro considera que esto es lo que da sentido a todas las obras: el hospital, escuelas, pozos de agua potable, etc., por eso hay que comenzar por aquí, porque si se comienza por las obras “se nos va a escapar lo más importante”.

El Hospital de Gambo se fundó en los años 60 como una leprosería. Hoy es el hospital de referencia en esta zona rural, y a él acuden diariamente cientos de personas, desde muy lejos, sobre todo de las montañas. El Hospital cuenta con dos quirófanos, sobre todo para operaciones de ortopedia infantil y de reconstrucción de daños ocasionados por la lepra. El doctor Francisco Lorente, es un médico valenciano que desde hace 16 años acude a Etiopía al menos 3 veces al año para realizar estas operaciones, ayudado por otras dos médicas españolas. Como voluntario ha realizado ya más de 700 intervenciones. En algún momento, este médico abandonó su carrera pensando que podía tener vocación misionera, aunque finalmente vio que lo suyo era la medicina. En el Hospital hay también una farmacéutica española trabajando como voluntaria, que con el padre Álvaro se ha sentido “como en casa”. En el taller del hospital se construyen prótesis para personas y niños que tienen parte de sus miembros amputados a causa de la lepra, sobre todo pies o piernas.

Anexa al Hospital hay una huerta y una granja con gallinas y vacas (cada día se dan unos 80 litros diarios de leche a los niños); también se siembran cereales. La granja resulta fundamental para la alimentación de los enfermos, y se convierte también en una fuente de empleo para muchas personas. Como dice el padre Álvaro, el principal objetivo de la granja es que “sea útil para mucha gente”.

El Hospital ha generado en torno a sí una “pequeña civilización”. Hace 40 años, y ante la llegada continua de enfermos de lepra, los Misioneros de la Consolata vieron la necesidad de construir sencillas viviendas para estas familias. Actualmente, los misioneros están en un proyecto de restauración del poblado.

Los programas de “Misioneros por el Mundo”, realizados con la colaboración de OMP, se emiten en TRECE TV la medianoche del lunes al martes (después de “El Cascabel”) y en redifusión el domingo a las 13,45 h.

También se puede seguir en directo aquí y, tras su emisión, verse en la web del programa.